LA BÚSQUEDA ETERNA
2018/06/04

Muchas personas cercanas a mi vida me preguntan qué es la masonería. Tenemos respuesta para todos, según quien formule la pregunta. Y es que las intenciones varían de acuerdo al individuo en cuestión. Hoy encontré un trazado de mi hermano Gerard Lambert Elenes, y es el que comparto a continuación. Existen todo tipos de guerreros, algunos portan espada, algunos báculos y otros la pluma de la sabiduría. Pero todos sin excepción portan fuego en su corazón.

Gerard Lambert Elenes

El común de los Francmasones, así como los modernos estudiosos de los ideales francmasónicos, se dan escasa cuenta de las obligaciones cósmicas que toman a su cargo, desde el momento en que empiezan a investigar las sacras verdades de la naturaleza, tal como constan en los antiguo: y modernos rituales. Pero si miran tan superficialmente sus tareas, y no tienen sobre sí años y años de experiencias, acabarán por considerar a la Francmasonería tan sólo como un organismo social de una antigüedad de pocos años. Deben, pues, darse cuenta de que las antiguas enseñanzas místicas, que se han perpetuado a través de los ritos modernos, son sagradas, y que hay invisibles y desconocidos poderes que moldean los destinos de aquellos que, conscientemente y por su propia iniciativa, toman sobre sí las obligaciones de la Fraternidad.

La Francmasonería no es una cosa material; es una ciencia del alma. No es un credo o una doctrina, sino una expresión universal de sapiente trascendencia (El término está usado aquí como sinónimo de una secretísima y sagrada filosofía que existió siempre, y fue la inspiración de los grandes místicos y sabios de todas las edades, la perfecta sabiduría de Dios que se revela a través de una jerarquía secreta de inteligencias iluminadas). La posterior acción conjunta de los gremios medievales o, inclusive, la construcción del templo de Salomón, como hoy se lo entiende, tiene poco, si es que tiene algo, que ver con el verdadero origen de la Francmasonería, puesto que ella no depende de las personalidades. En su más alto sentido no es ni historia ni arqueología, sino un trascendente lenguaje simbólico que perpetúa, bajo ciertos símbolos concretos, los sagrados misterios de los antiguos. Sólo aquellos que ven en ello un estudio cósmico, el trabajo de una vida, una inspiración divina para pensar mejor, sentir mejor y vivir mejor, con el propósito de obtener la luz espiritual y considerar la vida diaria del verdadero Francmasón como un medio para lograrlo, han conseguido apenas una superficial visión interna de los verdaderos misterios de los antiguos ritos.

La antigüedad de la esencia masónica no puede ser calculada por siglos ni milenios, porque en realidad su origen se limita al mundo de las formas. El mundo, tal como lo vemos, es tan sólo un laboratorio experimental, en el cual el hombre se encuentra tratando de edificar y expresar medios cada vez mayores y más perfectos. Dentro de este laboratorio se filtran miríadas de rayos, que descienden de otras jerarquías cósmicas (Grupo de inteligencias superiores que rigen el proceso creador del cosmos). Tales enormes globos y orbes que concentran sus energías sobre la humanidad y moldean sus destinos, hacen esto dentro del mayor orden, cada cual por su lado y a su modo; el edificio masónico puede constituir el núcleo de acción en que dichas jerarquías puedan manifestarse, puesto que una verdadera logia es la plasmación minimizada del universo, no sólo material sino simbólicamente, y de su labor siempre consagrada a la gloria de su Gran Arquitecto. Libre de limitaciones de credo y secta, el Francmasón debe erguirse como amo de toda fe; el que emprenda el estudio de la Francmasonería sin darse cuenta de la hondura, la belleza y el poderío espiritual de su filosofía, no podrá jamás sacar nada permanente como fruto de sus estudios. La antigüedad de las Escuelas Esotéricas puede ser localizada por el estudiante, muy atrás, en la aurora de los tiempos, edades y periodos que datan de cuando apenas se estaba levantando el templo del Hombre Solar. Aquél fue el primer Templo del Rey, dentro del cual se daban y conservaban los verdaderos misterios de la antigua morada, y fueron los dioses de la creación y el espíritu de la aurora los primeros en techar la logia del Maestro.

El hermano iniciado comprueba que sus llamados símbolos y rituales son meras fórmulas elaboradas por la sabiduría a fin de perpetuar ideas incomprensibles para el hombre medio. También se da cuenta de que sólo algunos Francmasones de hoy saben o aprecian el místico significado que se encierra en los rituales. Con fe religiosa, quizá perpetuamos la forma, adorándola en lugar de la vida, pero aquellos que no han reconocido la verdad en la rigidez del ritual, que no han podido reconocer la esencia a través de su envoltura en palabras bien rimadas, no son Francmasones, a pesar de sus grados ostensibles y de sus honores externos.

En el trabajo que estamos emprendiendo, no tenemos intención de tratar del moderno concepto de la Orden, sino considerar a la Francmasonería como realmente es para aquellos que lo intuyen: un gran organismo cósmico, cuyos verdaderos componentes e hijos se encuentran atados no por medio de promesas verbales, sino por vivencias tan reales que los ponen en condiciones de captar un más allá y laborar a niveles tan sutiles que el materialismo no permite siquiera imaginar. Cuando esta apertura se realiza, y los misterios del universo se extienden ante el aspirante candidato, sólo entonces, en verdad, se descubre, lo que la Francmasonería es realmente. Ya no le interesan más sus aspectos secundarios, porque ha conseguido penetrar en la Escuela de Misterio, a la cual es capaz de reconocer sólo cuando él mismo, espiritualmente, forma parte integral de ella.

Todos los que han examinado y estudiado la antigua sabiduría, no tienen la menor duda de que la Francmasonería, como el universo mismo, que es la más grande de las escuelas, trata de la revelación de un principio triple, porque todo el universo se encuentra bajo el gobierno de los mismos tres poderes, a quienes se suele llamar los constructores del templo masónico. No se trata aquí de personalidades, sino de principios, de energías grandemente inteligentes y de fuerzas que en Dios, el hombre y el universo tienen sobre sí la responsabilidad de moldear la sustancia cósmica dentro de la morada del rey vivo; el templo edificado en las primeras edades de esfuerzo inconsciente, y luego consciente, de cada individuo, el cual expresa en su vida los principios creadores de estas tres potencias. El verdadero afiliado del antiguo Gremio se daba cuenta de que la estructura del templo que se ocupaba en erigir al Rey del Universo, era un deber o, mejor, un privilegio que debía a su Dios, a su hermano y a sí mismo. Se percató de que se deben dar ciertos pasos, y de que su templo debe ser construido de acuerdo con un plan. Hoy día parece, sin embargo, que ese plan se hubiera perdido, pues en la mayoría de los casos, la Francmasonería no es ya un arte operante, sino meramente una idea especulativa, hasta que cada hermano, al leer los misterios de su simbología y percatarse de las hermosas alegorías ocultas en su ritual, viene a caer en la cuenta de que sólo él mismo tiene en sí, las claves y los planos por tan largo tiempo perdidos para su Gremio, y que si pretende enterarse de lo que es el arte real de la construcción simbólica, sólo lo logrará utilizando con pureza los elementos esenciales de su propio ser.

La verdadera Francmasonería es esotérica; no es una cosa de este mundo concreto. Todo cuanto aquí tenemos es sólo un vínculo, medio de manifestación, introducción a través de la cual puede el estudiante pasar hacia lo desconocido. La Francmasonería no tiene mucho que ver con las cosas materiales excepto comprobar que la forma está moldeada por la vida, y manifestar lo que la vida contiene. Consecuentemente, el estudiante trata de moldear su vida de modo que la forma, glorifique a la divinidad cuyo templo está él levantando lentamente en la medida que logre despertar, uno por uno, a los valores que lleva dentro de sí y los dirija para laborar conscientemente en el plan que el destino le ha deparado.

Hasta donde es posible averiguar, la antigua Francmasonería y las hermosas alegorías cósmicas que ella enseña, perpetuándose a través de centenares de logias y antiguos misterios, constituyen la más vieja de las Escuelas iniciáticas de los Misterios (Este es un término usado desde la antigüedad para designar el aspecto esotérico de los ceremoniales religiosos. Al pasar el candidato a través de estos misterios o pruebas, era iniciado en los misterios de la Naturaleza y el aspecto arcánico de la ley natural); y el haber subsistido a través de las edades no ha dependido de sí misma, como un organismo exotérico de individuos parcialmente evolucionados, sino de la hermandad oculta, del lado esotérico de la Francmasonería. Todas las grandes Escuelas de Misterios tienen jerarquías según los planos espirituales de la Naturaleza, los cuales se expresan por sí mismos, en este mundo, mediante credos y organizaciones. Cuando el verdadero estudiante trata de surgir por sí mismo del cuerpo exotérico hacia lo espiritual, al par que trata de juntarse al grupo esotérico, que, aunque carente de morada (o logia) en el plano físico de la Naturaleza, es muchísimo más grande que todas las logias juntas, para las que se convierte en el fuego central. Los instructores espirituales de la humanidad deben trabajar en un mundo concreto, con motivos comprensibles a la inteligencia humana y así es como el hombre empieza a entender el significado de las alegorías y los símbolos que circundan su tarea exotérica tan pronto como se encuentra preparado para recibirlos. El verdadero Francmasón se da cuenta de que el Trabajo que en el mundo realizan las Escuelas de Misterio es de índole más bien inclusiva que exclusiva, y que la única logia suficientemente amplia para expresar sus ideales es aquella cuya cúpula son los cielos, cuyas columnas los límites de la creación, cuyo cuadriculado piso se halla compuesto por las entrecruzadas corrientes de las emociones humanas y cuyo altar reside en el humano corazón. Los credos no pueden atar al verdadero buscador de la verdad. Al percatarse de la unidad de ésta, el Francmasón comprueba también que las jerarquías con las que él colabora le han transmitido, en diferentes grados, los místicos rituales espirituales de todas las Escuelas del pasado, y que si se arriesga a ocupar un puesto en el plan, no debe entrar a este sagrado estudio teniendo en vista lo que pueda sacar de él, sino en lo que puede ser útil en la expansión de esta trascendental labor.

En la Francmasonería yace oculto el misterio de la evolución, igual que la solución al problema de la existencia y la ruta que el estudiante debe seguir con el objeto de unirse conscientemente a aquello que realmente constituye los poderes latentes tras de los procesos nacionales e internacionales. El verdadero estudiante comprueba, sobre todo, que la obtención de grados no convierte al hombre en un Francmasón. Un Francmasón no es el producto de un nombramiento; es un evolucionado, y debe darse cuenta de que el lugar que ocupa en la logia exotérica no significa nada en comparación con su puesto en la logia espiritual de la existencia. Debe descartar, para siempre, la idea de que puede ser instruido en los Misterios sagrados (o que le pueden ser comunicados oralmente); o que el ser miembro de una organización basta para mejorarlo en todo aspecto. Debe comprender que su deber consiste en construir y desarrollar las trascendentales enseñanzas en su propio ser: que nada, salvo su propio ser purificado, puede abrirle la puerta de los impenetrables arcanos de la conciencia humana, y que sus ritos masónicos deben ser eternamente especulativos hasta que los haga operantes, viviendo la vida del Francmasón místico. Sus responsabilidades kármicas aumentan con sus oportunidades. Los que se hallan rodeados de sabiduría y oportunidad para progresar por sí mismos y no aprovechan tales oportunidades, son obreros perezosos que, espiritual, si no físicamente, serán arrojados del templo del Señor.

La Orden Masónica no es una mera organización social, sino que está compuesta por todos cuantos se han comprometido ante sí mismos y ante sus hermanos a aprender y practicar juntos los principios de misticismos y de los ritos ocultos, no por antiguos menos eternos. Son (o deberían ser) filósofos, sabios, individuos de mente equilibrada, dedicados a la Francmasonería, y comprometidos en aquello que más quieren: trabajar para que el mundo sea mejor, más sabio y más feliz, porque ellos lo vivieron. Los que penetran el valor de estos ritos y pasan entre columnas buscando prestigio o ventajas de índole material, son blasfemos, y aunque en este mundo podamos considerarlos como gente de éxito, en realidad los fracasos cualitativos les han cerrado las puertas del verdadero rito, cuya clave es el desinterés y cuyos obreros han renunciado a los bienes tangibles del momento.
En épocas pretéritas se requerían muchos años de preparación para que el neófito lograra la oportunidad de ingresar al templo de los Misterios. De este modo, el frívolo, el curioso, el débil de corazón, y los incapaces de resistir las tentaciones de la vida, eran automáticamente eliminados por su incompetencia para llenar los requisitos de admisión. El candidato triunfante a su paso entre columnas, ingresaba al templo dándose cuenta perfecta de su sublime oportunidad, de su trascendente obligación, y del místico privilegio ganado por sí mismo en el curso de años de ardua preparación. Sólo son verdaderamente Francmasones los que ingresan al templo reverentemente, los que no buscan ni loas efímeras, ni cosas de la vida, sino los tesoros eternos, y cuyo único deseo es conocer el verdadero misterio de la Orden en donde pueden reunirse como honestos obreros con los que vivirán como constructores del Templo Universal en el futuro.

El Ritual masónico no es una ceremonia, sino una vida que vivir. Sólo son verdaderamente Francmasones aquellos que, habiendo dedicado sus vidas y fortunas al altar de la llama eterna, emprenden la construcción de un edificio universal del cual son conscientes, y su Dios, el arquitecto viviente. Cuando tengamos Francmasones así, la Orden volverá a ser operante, el flamígero triángulo brillará con redoblado esplendor, el difunto hacedor se levantará de su tumba y la Palabra perdida, tanto tiempo oculta al profano, se revelará otra vez, con el poder que renueva todas las cosas. En las páginas que siguen aparece alguna cantidad de pensamientos para estudio y meditación de los hermanos, los constructores de su templo interior. Son claves que, sólo leídas y no profundizadas dejarán al estudiante todavía en estado de ignorancia; pero que, de ser vividas, lograrán transformar a la Francmasonería predominantemente especulativa de hoy en la Francmasonería operante del mañana, en que cada Masón, dándose cuenta de su propio puesto, verá cosas que nunca viera antes, no porque ellas no estuvieran presentes, sino porque era él quien estaba ciego. Y no hay más ciego que el que no quiere ver.

NO TEMAS
2017/08/29

SERÉ UN ANCIANO CABRÓN
2012/09/05

Mientras ella me platicaba mis ojos comenzaron a ponerse rojos. Rojos de sueño. Pero los abrí lo más que pude. Y apreté los puños como para sacudir, de la manera más discreta, el sueño. Finalmente, y después de muchas sospechas, por fin soy consciente de que a lo largo de mi vida, nunca he podido sostener la atención por más de 5 minutos con nadie. Ni con la tipa más buena.

Supongo que esto es triste. Y lo supongo porque de alguna manera creo que la gente, al menos por ahora, ha comenzado, si no a entender, por lo menos a justificar esa extraña característica mía. A veces me levanto o volteo a otra parte, reviso mi celular o veo el reloj, y cuando ya no soporto más, hago una broma estúpida o cambio el tema de plática, demencialmente. Mis amigos son buenos conmigo. Hacen alguna pausa o balbucean algo, o simplemente me dejan hablar. Puedo hablar por horas, y hacer bromas de todo tipo, pero me cuesta mucho poner atención en algo. Desde siempre. Aunque finjo poner atención, mi mente siempre está en otra parte.

Recuerdo cuando mamá me regañaba y me preguntaba cosas yo preparaba mi cerebro para sus interrogatorios. Ella era muy insistente y enfática, podían pasar horas y ella seguía preguntándome el porqué de mi reacción o cierto comportamiento. Mi hermana se saturaba, rompía en llanto. Yo podía sostener el regaño y la insistencia de mi madre porque sencillamente me fugaba. Claro que sentía hasta marearme. Que los pies se me fusionaban con el piso. Pero fingía poner atención. Mi cerebro ya en esos momentos era una pelotita de naftalina. Mi mente estaba en cualquier otro sitio, navegando en algún recuerdo o surfeando en algún sueño. En la escuela siempre fue igual. Yo entendía con la primera explicación las matemáticas. Después me fugaba y llenaba mis cuadernos de dibujos sin sentido. Mi madre sabe que no miento, porque ella se escandalizó de que no tuviera apuntes de nada, sino cuadernos llenos de dibujos.

Después de tantos años sigo siendo el mismo. Siempre estoy en otra parte. En las juntas apenas presto atención. Y no es porque no me interese. Hoy escuché a alguien decir: “Alejandro es un genio, y tiene look de genio, y manías de genio”. No soy un genio. Simplemente soy disperso. Mucho. Y no es que me haya comenzado a preocupar. Seguramente seré un anciano cabrón e hijo de puta. Ignorando a todos. Sentado en alguna terraza, con el mate en mano, habano entre los dedos, mirando al infinito, repasando mis nubes, mis cielos, como para asegurarme de no olvidar ningún recuerdo, de traerlos conmigo cuando la muerte, esa hija de la chingada, por fin me lleve.

DE CUANDO VOY AL GIMNASIO
2011/09/02

Bueno, hace mucho que no escribía en mi blog. Por diversas razones que no nombraré, porque son aburridas. Y además sé que nos les interesa. Tampoco haré un show con ello. Tengo algunos fieles lectores que me animan, y otros que seguramente me desprecian. Cosa que me chupa un huevo (Ustedes disculpen la jerga latinoamericana, pero me salió la frase del corazón).

 Cuando es viernes, el peor castigo para un mortal es ir al gimnasio. Porque mientras tus amigos se emborrachan en algún bar o se encierran en un motel con alguna bella lolita, uno tiene que estar entrenando para… No tengo idea para qué; pues no competiré jamás en un torneo internacional de Kick Boxing, ni estaré en la MMA o en la UFC, o en la WEC. Pero voy puntual a mi entrenamiento. Para recibir patadas, puñetazos, y salir adolorido, con mi cara de idiota, sonriéndole al mundo que no me hayan roto la jeta mucho.

 En el gimnasio hay toda clase de personajes increíbles. Y sé que me odiarán cuando me lean, pero es cosa que debo hacer, escribir acerca de ellos, ya que son esa especie de fauna con la que convivo todos los días.

 He encontrado muchos perfiles. Los hay desde el chavito flaquito que sueña con tener una musculatura espectacular, o las señoras pasadas de peso, que pasan horas haciendo ejercicios cardiovasculares para bajar esas lonjas que no ceden.

 La mayoría son tipos arriba de los treinta años, en su mayoría divorciados, que intentan modificar sus cuerpos con la esperanza de resultar atractivos a una chica 10 años menor. Y es patético. Los musculosos, los entrenadores, son farmacias con patas. Es bien sabido que una musculatura bien desarrollada en un cuerpo propio de un latino, es moderada. Y requiere de años de trabajo. Pero los asteroides, la testosterona, las hormonas, son el pan de cada día. Jamás habrá un cuerpo musculoso naturalmente por comer atún y jalar peso libre dos horas diarias. Se requiere inyectarte cualquier clase de mierda para poder lograr esos cuerpos deformes y marcados. Pero todos los que están ahí (Me excluyo totalmente) están en una constante competencia silenciosa para tener los mejores bíceps, pectorales, tríceps, pierna, nalga, pecho… Tristemente veo a muchas mujeres que no tienen nalgas haciendo sus ejercicios para glúteo. En un año ninguna evolución en ellas. Pero ellas tienen las miradas llenas de esperanzas, se miran al espejo, levantan las nalgas, y nada.

 La música electrónica suena por todas partes. Ayer platicaba con un amigo que se inyectó hormonas, y un día amaneció mamado de repente. Él tiene una altura de 1.65mts. Está feliz con su cuerpo, se mira al espejo mientras hace mancuernas. Sonríe. La seguridad ha vuelto a él. Yo le dije: “¿Y cómo te va con tu nuevo cuerpo?” Y él, con su sonrisa franca y su felicidad desbordante me dice: “Pues este cuerpo le gusta a las mujeres”. Y yo, con mi agradable forma de ser, mis bromas increíbles y las cosas chistosas que digo cuando me siento inspirado le digo: “El problema debe ser cuando te quitas los bóxers, porque es bien sabido que los asteroides reducen el tamaño de los testículos y el pene…”

 Él me mira con cierto rencor. Es cierto. Le he dado en el amor propio. “Cabrón” me dice. Y sigue ejercitando sus bíceps. Yo me doy la vuelta, y hago la siguiente analogía: “Un tipo de 1.65mts de altura no pudo tener jamás un pene gigante. Seguramente era un “pito chico”. Y con los asteroides se le desapareció. Por eso su felicidad fingida, su mirada con cierto rencor.”

 A mí, en mi caso, no me cabe la polla en los calzoncillos.


PAPÁ…
2011/06/15

Él tiene la sonrisa de las estrellas en sus labios, sabe un poco de todo. Luchó como guerrero la batalla del tiempo, usó sus habilidades para construirnos un mundo mejor. Vivió al límite y jugó con fuego sin salir lastimado. Construyó media ciudad. De sus manos finas salían los dibujos que yo siempre quise imitar. Siempre fue un gran misterio para mí. Sus tiempos transcurrían afuera, haciendo negocios, tomando una copa. Yo crecía, y eso no evitaba que yo lo mirara como se mira a un héroe. Es al único hombre que soy capaz de besar. Su cabello es casi blanco. Pero sus ojos son intensos. ¿A dónde van todos los sueños, papá? ¿Dónde quedaron aquellos tiempos en los que comíamos pizza, yo siendo un enano y tú, tan callado siempre, nos mirabas con ternura? Esos viajes en donde yo me metía a la alberca y tú pedías una copa de futuro, de esperanza. En mis juegos quise imitarte. Jugaba a ser tú. Quise ser arquitecto como tú. Quise siempre ser tú. Aún quiero ser tú. Fino y silencioso. Caballero.

Me has perdonado todo. Has sido paciente y tolerante. Eres mi héroe silencioso. Mi arquitecto favorito. El tiempo no se detiene papá. Hoy más que nunca entiendo cosas que hace 20 años no entendía. A mi edad ya habías construido un futuro lleno de sueños y esperanzas. Yo no he hecho nada de mi vida. Sólo soy guapo y ya (perdón papá, mis bromas estúpidas de siempre). Si soy guapo es porque me parezco a ti, en todo caso. ¿Te fijaste que yo escribo con mayúsculas, imitando tu caligrafía? ¿Te fijaste, cuando trabajaba a tu lado, como me esforzaba para que me miraras y vieras que yo también era rescatable? ¿Recuerdas que cuando comencé a pintar quería pintar tus cuadros?

Las veces que charlamos y me llenas de verdad, me quedo quieto, en silencio. Nunca pude ser como tú, papá. No tengo ese talento. No pude construir lo que vos hiciste a mi edad. Soy una mala copia tuya. Malísima. Jamás podrá una serpiente tener la altura de un dragón.

Eres mi dragón favorito. Gracias papá, por haber sembrado en mi las semillas que hoy me hacen sobrevivir. Eres el tipo más cabrón (lo digo con irreverencia y ternura, con respeto y admiración) que conozco porque pudiste enamorar a la mujer más bella y fascinante: Mamá. Tú y mamá, son los grandes amores de mi vida. Lo sabes de sobra ¿Verdad papá?

Feliz cumpleaños papito.

Te amo.


FELIZ SAN VALETIN :S
2011/02/14

El amor. Vaya palabra. “Me gusta cuando estás en estado de coma, porque estás como ausente.” Bien, si existen momentos cursis, este día es uno de ellos. Festejamos porque la mercadotecnia así lo dicta. Festejamos y regalamos chocolates para que nuestras novias se llenen de barros o de lonjas. Y eso es terrible. El amor va un poco más allá de todo esto. Supongo que el amor, el verdadero, el de antaño, es más grande que tú y que yo. Puedes ver a las parejas tomados de la mano, con unas rosas, un globo en forma de corazón, paseando idiotamente por las plazas, los parques, por las avenidas. Y es patético. No es que sea un grinch del amor. No, para nada. Aún me considero un tipo romántico. De verdad. Me gusta hacer el amor, y mucho. Sencillamente pienso que días como estos son patéticos. ¿Por qué?

He pasado días como estos con alguna mujer que años después, jamás volví a ver. Es curioso, la gente se promete amor eterno, y como decía Sabina: “(…) qué poco dura la vida eterna”… Con el pasar de los años en una relación se va terminando de a poco la magia, la pasión. Y queda, o la costumbre, o el amor. El hombre, como es sabido, es un animal de costumbres. Y hoy por hoy, la gente en su mayoría tiene pánico de estar sola. Entonces puedes ver a parejas que no durarán más de dos semanas. O de un mes. El tiempo es relativo, pero sabes de antemano que son relaciones que no durarán.

Poetas que escriben cartas de amor bellísimas, con la esperanza de coger. Y no cogen. Mujeres que sueñan con su príncipe azul. Pero en realidad andan con un latino panzón y cervecero, que sólo quiere coger.

Pero hoy es el día de San Valentín. Los cafés, los restaurantes están a reventar. También los moteles. Y todos fingen que aman y que son amados. Como fingir un orgasmo. Mañana termina la euforia y todos regresarán a lo cotidiano del amor. De cuando ella se deja engordar para joderlo, y él se tira gases por toda la casa. La vida en matrimonio, esas cosas. Qué bello es el amor.

A mí me gusta cuando la NASA busca vida inteligente en otros planetas. Siempre se me agita algo en mi interior con la esperanza de que ahí esté el amor de mi vida, esperando por mí, con su lencería y su maldad, lista para comenzar la danza del amor, entre jadeos y cortoscircuitos.

Feliz San Valentín, forenses.


 



VIERNES FOTOGRÁFICO: THE KISS
2011/02/11

Sin duda, una de las mejores cosas que me han sucedido en la vida son mis mascotas. Félix es un gato alegre y se ganó un lugar en mi corazón. Simona es mi compañera desde hace cinco años. Soy su mundo. Me alegran,  Simona me cuida a su manera, y Félix atrapa lagartijas en el jardín y me las pone a mis pies para que me alimente. Cosa que no haré. Pero ese gesto es, para los que conocen de animales, una ofrenda que él me trae. Y eso es enorme.  Simona ha lamido mis lágrimas de mi rostro, ha llorado cuando yo estoy enfermo. Ladra, brinca y mueve su cola… y me hace una fiesta increíble cuando llego a casa. Eso me hace feliz. Me entiendo mejor con ellos que con mis mujeres. Vamos, que no han sido muchas, pero sí las suficientes como para darme cuenta que no han valido la pena, no lo suficiente. Quizá el amor de mi vida se ahorcó con su cordón umbilical al nacer y es por eso que no la encuentro. O de plano la mamá la abortó. No importa. Seguiré saliendo con mujeres hermosas como parte fundamental de mi terapia para superar esa tragedia.

¿Se dan cuenta como divago? El tema es que por fin es viernes. Viernes Fotográfico. Y esta vez toca a esta instantánea, en donde mis dos mascotitas se miran con amor.

Sean buenos, forenses.

 


CARTA DE AMOR II
2010/12/07

Justo cuando te pensaba se me desarmó la noche. El espacio entre mis pensamientos y tu existencia se reducía irremediablemente. Y no era por tu próxima cercanía. Sino que llegaba lentamente el olvido. Pude darme cuenta que podía vivir sin ti. La noche seguía cayendo en pedazos mientras yo me sentaba en la cama para comprender los hechos. La luna se resistió como un profeta. Quise pensarte como un ectoplasma, como un fotón o como una lagartija. Ya no era molesta tu existencia. Ahora podías confundirte idiotamente con tus amantes y sus cerdos. La noche cayó inexorablemente a mis pies. Además hacía frío. Todos los recuerdos comenzaron a sucederse desarticuladamente. Como un viejo títere con los hilos rotos manipulado por unas manos gotosas. Había pedazos de noche por toda la alcoba. Encendí un cigarro. Estaba en paz. El olvido hacía el sucio trabajo..


VIERNES FOTOGRÁFICO: FELIX MI GATO
2010/12/03

Mucho he hablado de mis mascotas. Esta vez es el turno de Félix. No puedo encontrar maldad en esta mirada… ¿Ustedes?


COLUMNA: LA RUTA DE LA MUERTE
2010/08/27

El motivo sigue siendo oscuro. La masacre de gente presuntamente inocente, ante la negativa de incorporarse a las filas de Los Zetas es algo ilógico. Ni siquiera creo que hayan tenido tal oferta estos 72 seres. Por instinto de sobrevivencia, creo que muchos hubieran aceptado. Saquen sus propias conclusiones.

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