MX17
2017/01/08

Los oasis son tierras feudales que se desgastan con la erosión. Es casi inaudito gritar sin ser escuchado. La tundra resguarda olores antiguos, restos de batallas que se pelearon con rabia. Aún la tierra jadea de sangre. La sobrevivencia supone dolor. El dolor superado siempre nos dará crecimiento. Hay cielos que anuncian tormentas y grietas en el suelo que nos recuerdan la sed. El camino es agreste, pero fascinante. Sonreír como una arma contra la inanición. El poder descansa en unos pocos. Comienza el frío. Bajo las sabanas tibias está tu epidermis. Testigo infinito de mi deseo. Entre los jadeos también hay lágrimas. Y proximidades. Cebar el mate amargo bajo las luces de neón. Hay miedo en las pisadas del ministro. Los discursos son vacíos. La sociedad arde. Los corazones palpitan en adrenalina. Los ecos del pasado revolotean por mi cabeza. La esperanza debilita. La luna tiembla sobre la laguna. Te abrazo. Y cuando me besas también los lirios se mecen en un vaivén ineludible. Somos el fuego antiguo de las primeras estrellas. La bóveda celeste repta por las paredes cerebrales. Hay infinitos a la vista. Miopía sideral. Restos de agua. Los revolucionarios de este siglo anuncian sus batallas por la red. Como pidiendo ser aplastados. Las batallas son sin brazos. Sin ahínco. Hemos perdido la capacidad de soñar. La imaginación sangra. Los cerebros babean, o colapsan. ¿Podemos sentirnos libres en la celda?

HACIENDO RODAR AL MUNDO BAJO LOS PIES
2012/08/21

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Mientras me duchaba, los recuerdos comenzaron a tomar formas tangibles. Es decir, hasta la esponja del cuerpo me hizo recordar a aquella novia fotógrafa con la que hice uno de los viajes más fascinantes. He tenido buenos momentos en mi vida. Muy buenos. Pero todo ha quedado atrás. Kilómetros y mochila al hombro. Viajes interminables. Sueños infinitos. Besos, sonrisas, llanto, desesperación, triunfos, derrotas… Carreteras, caminos, selvas, océanos, trenes, aviones… Todo ha quedado atrás, quieto en el tiempo, nebuloso, borroso.

Si escribiera mi biografía, estaría llena de matices, de sobresaltos y cortocircuitos. Pero siempre hubo una constante. La soledad.

Vamos, que no soy un cabroncete que no sé convivir con los demás. Al contrario, tengo un talento innato por hacer amigos y crear lazos de confianza. Pero hasta en el lugar más agreste, buscaba un momento a solas, ya sea en el jacuzzi de un hotel, con la copa de vino en la mano, y la música a medio volumen, para relajarme.

Viajando en pareja, terminaba yo solo frente a la noche y al abismo, o frente al mar, en cualquier terraza o balcón, en cualquier columpio o hamaca, mirando a la luna de frente. He pasado horas con el mate a un lado, escribiendo o dibujando. Revisando las fotografías, pintando un cuadro.

Hoy mi vida no dista mucho de lo que siempre fui. Aunque sus variantes son evidentes, sigo soñando, como si el tiempo no hubiera pasado.

Hoy mi vida es más urbana. Oficina, auto, Crossfit, fines de semana de vino, cine, shopping. Pero en mi interior, siempre está el tipo inquieto y rebelde, que no se estaciona por mucho tiempo.

POEMA: YUCUMA 5
2011/08/25

Yucuma
el silencio es la pausa de los cuerpos
sabemos navegar por aguas tristes
y sin embargo
las lágrimas son la moneda del silencio
afuera siempre llueve
no hay paz ni siquiera un momento
la selva es un rumor que no termina
hay rinocerontes que tallan sus cuerpos
en barro y en postes
el fuego no perdona Yucuma
se escucha aún el estertor de cuerpos
los astros y los cometas confabulan
no hay apareo de estrellas con hoyos negros
siempre nos pareció absurdo el hombre
suicidándose a través de otros hombres
eso es le guerra Yucuma
no nos vamos sin pagar lo que debemos
¿Te has fijado como el hombre se prepara
y con un simple huracán todo se destruye?
No existe un hombre eterno
ni siquiera un momento
Yucuma
vivimos solo un instante
no sabemos más
el arte nos rescata de ser parásitos
o flores
pero ya suena el viejo djembé en el corazón de la selva
tienes a toda África atrapada en tus ojos
Yucuma
tu desnudez es patria bendita
¿Reconciliaste con la vida
al colibrí?


VAGABUNDEOS
2011/07/29

Vagabundear por la avenida de tus muslos es únicamente el pretexto para contener mis titubeos y mis desordenados pensamiento de cuando tu desnudez deja de ser una añoranza para convertirse en una tibia realidad.


PAPÁ…
2011/06/15

Él tiene la sonrisa de las estrellas en sus labios, sabe un poco de todo. Luchó como guerrero la batalla del tiempo, usó sus habilidades para construirnos un mundo mejor. Vivió al límite y jugó con fuego sin salir lastimado. Construyó media ciudad. De sus manos finas salían los dibujos que yo siempre quise imitar. Siempre fue un gran misterio para mí. Sus tiempos transcurrían afuera, haciendo negocios, tomando una copa. Yo crecía, y eso no evitaba que yo lo mirara como se mira a un héroe. Es al único hombre que soy capaz de besar. Su cabello es casi blanco. Pero sus ojos son intensos. ¿A dónde van todos los sueños, papá? ¿Dónde quedaron aquellos tiempos en los que comíamos pizza, yo siendo un enano y tú, tan callado siempre, nos mirabas con ternura? Esos viajes en donde yo me metía a la alberca y tú pedías una copa de futuro, de esperanza. En mis juegos quise imitarte. Jugaba a ser tú. Quise ser arquitecto como tú. Quise siempre ser tú. Aún quiero ser tú. Fino y silencioso. Caballero.

Me has perdonado todo. Has sido paciente y tolerante. Eres mi héroe silencioso. Mi arquitecto favorito. El tiempo no se detiene papá. Hoy más que nunca entiendo cosas que hace 20 años no entendía. A mi edad ya habías construido un futuro lleno de sueños y esperanzas. Yo no he hecho nada de mi vida. Sólo soy guapo y ya (perdón papá, mis bromas estúpidas de siempre). Si soy guapo es porque me parezco a ti, en todo caso. ¿Te fijaste que yo escribo con mayúsculas, imitando tu caligrafía? ¿Te fijaste, cuando trabajaba a tu lado, como me esforzaba para que me miraras y vieras que yo también era rescatable? ¿Recuerdas que cuando comencé a pintar quería pintar tus cuadros?

Las veces que charlamos y me llenas de verdad, me quedo quieto, en silencio. Nunca pude ser como tú, papá. No tengo ese talento. No pude construir lo que vos hiciste a mi edad. Soy una mala copia tuya. Malísima. Jamás podrá una serpiente tener la altura de un dragón.

Eres mi dragón favorito. Gracias papá, por haber sembrado en mi las semillas que hoy me hacen sobrevivir. Eres el tipo más cabrón (lo digo con irreverencia y ternura, con respeto y admiración) que conozco porque pudiste enamorar a la mujer más bella y fascinante: Mamá. Tú y mamá, son los grandes amores de mi vida. Lo sabes de sobra ¿Verdad papá?

Feliz cumpleaños papito.

Te amo.


CUENTO: NOCHE DE TREGUA
2011/05/30

Tal vez la única posibilidad que tenía el hombre del bar era la de guardar sus recuerdos en la valija del desdén. Los ojos brillosos y desquiciados lo hacían parecer un dibujo de Egon Schiele. Alargado y deforme, con los labios húmedos de ron, sonreía con la última esperanza de un degollado. No había sueños ya. La memoria comenzaba a fallarle mientras avanzaba la noche. Alguien lo vio dibujar en un papelito una vaca. El problema no era la vaca ni los recuerdos. Tampoco era el ron. La lluvia hacía estragos afuera. Una vieja melodía sonaba en el ambiente. La atmósfera era gris y sin sentido. Todo olía mal. El hombre sacó una pistola de agua y se disparó. Pero el agua no puede perforar el cráneo, y él lo sabía. Tomó el último trago de ron y caminó de regreso a casa. La noche parecía ser una larga tregua.


CUENTO: ELOISA
2011/01/26

Eloísa corrió la cortina. La noche era un barco de papel que se perdía en el horizonte de sus ojos. No había conciencia absoluta del tiempo, pero la noche dictaba las sentencias que apenas podía distinguir. Caminó pesadamente hacia la cama. Se quitó las zapatillas y descubrió que una lágrima corría por su mejilla derecha. Apenas pudo desabrochar la blusa cuando un vértigo de tristeza la invadió por completo. El rumor de la noche caía como un misil. Se quedó quieta. Ahora era sólo esperar que el olvido haga lo suyo.


CARTA DE AMOR II
2010/12/07

Justo cuando te pensaba se me desarmó la noche. El espacio entre mis pensamientos y tu existencia se reducía irremediablemente. Y no era por tu próxima cercanía. Sino que llegaba lentamente el olvido. Pude darme cuenta que podía vivir sin ti. La noche seguía cayendo en pedazos mientras yo me sentaba en la cama para comprender los hechos. La luna se resistió como un profeta. Quise pensarte como un ectoplasma, como un fotón o como una lagartija. Ya no era molesta tu existencia. Ahora podías confundirte idiotamente con tus amantes y sus cerdos. La noche cayó inexorablemente a mis pies. Además hacía frío. Todos los recuerdos comenzaron a sucederse desarticuladamente. Como un viejo títere con los hilos rotos manipulado por unas manos gotosas. Había pedazos de noche por toda la alcoba. Encendí un cigarro. Estaba en paz. El olvido hacía el sucio trabajo..


CUENTOS IDIOTAS: EL NEGRO
2010/11/12

El personaje salió de la novela y comenzó a golpear al escritor. Lo obligó, a punta de escopeta, a escribir un final feliz para él. Entonces el hombre le escribió una mujer bellísima, que se enamoraba del personaje, y le hacía el amor repetidamente. El personaje brincó dentro de la novela que el hombre escribía para disfrutar de aquellos placeres que el escritor le inventaba. Pero el hombre siguió escribiendo sin parar. Se le había ocurrido describirse a sí mismo como un negro enorme, de grandes bíceps y marcados pectorales. Dentro de la novela el negro avanzó hasta la cama en donde su personaje se apareaba repetidamente con la bella dama, y con un misil que traía cargando, golpeó al personaje en la cabeza hasta que se la salió el cerebro. Paró por un momento. Salió de la novela y en un afán de quedarse con todo, escribió que la bella mujer se excitaba ante tal escena y se enamoraba del negro. El negro regresó a la novela, y quiso aparearse con ella. Pero eso no pudo ser posible, porque al escritor se la había olvidado escribirle al negro un pene.


CUENTO: AMERICAN EXPRESS
2010/10/01

El ruido de la calle te hizo sentir miedo. No había metamorfosis en tus mariposas cerebrales. Tampoco el viento podía borrar las calamidades internas. Hablaste como un profeta. En tu memoria no cabía más recuerdo que el abismo. Llegaste a casa a media noche. Encendiste un cigarro en la oscuridad. No había esperanza en tus movimientos. Sentiste náuseas después de la tercera inhalada. Abriste la ventana. Pero no te lanzaste. El aire te hizo recordar que debías pagar American Express.


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