Archive for the ‘Sueño’ Category

MI PROTECTORA
2014/02/09

Estoy seguro que mamá me guía desde donde está. Y dentro de la tristeza esto es una luz. Tuve sueños hace dos semanas. Extraños. Pero llenos de simbolismos, premoniciones y significados. Lo destacable de ellos es que yo veía cables enredados en mi habitación de cuando niño.

Mi Maestro espiritual me hizo saber que venían problemas. Y que se alejaría gente indeseable en mi vida. Era un aviso de mamá.

Espero tener una mejor semana y comience a tomar un mejor rumbo todo esto. No suelo escribir mis problemas. Pero todo ha sucedido de una forma inexplicable. Gracias mamá por cuidarme. Me gusta imaginar que lees esto. Me haces tanta falta.

Te amo, siempre.

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POEMA: PESADILLAS
2010/10/14

La soledad de roca
de desierto
de olvido
se nace en la memoria del mamut
en la memoria del olvido
en el laberíntico vaivén
del sueño
del terror de media noche
que supone desencuentros espectrales
de calamidades absolutas
es la serpiente desplumada
el sueño azteca que se queda mudo en la historia
no hay paz
los fantasmas dictan los pánicos
y la noche se hace líquida
el ruiseñor se pudre en el fondo de la jaula
¿Sobrevivirás?


SOÑÉ QUE ERA BENITO JUÁREZ
2010/02/17

Aunque Mariana me diga no me burle, he decidido publicar esta charla interesantísima. No se sueña diario que se es Benito Juárez, ¿O sí?

EL DUENDE DE MI IMAGINACIÓN
2009/12/20

El teléfono me arranca violentamente del sueño. Hace frío. Tengo la sensación de estar viviendo un déjà vu. El horizonte parece limpio. Al menos arriba de mi casa no hay misiles, ni llantos prolongados. Los dedos de la mano los tengo helados. Es domingo. Un duende aparece en mi imaginación. Tiene colmillos de cocodrilo y ojos de cadáver. Yo trato de ignorarlo, porque no es bueno andar imaginando duendes con nariz aguileña. Pero él insiste en manifestarse, así que lo dejo… Lo que más me molesta es que tiene la voz de Michael Jackson, y hace el “moonwalk” mientras se ríe y me muestra sus colmillos filosos. Kiki, mi tarántula, me grita desde tu terrario que la deje salir: “Oye cabrón, a ti no te gustaría estar en un terrario, déjame en la selva, sino el duende que estás imaginando te va a morder la yugular.” Yo me quedo pasmado, me siento en el sillón donde abro los libros y comienzo a ser partícipe de las historias que me cuentan los escritores que escojo. Y vale, debo confesar que de niño tuve un amigo imaginario. Era un niño guapo, casi como yo. La gente decía que se parecía mucho a mí (Mentira, sólo yo lo podía ver). Pero nunca tuve un duende imaginario. Y menos ahora, que ya estoy grandecito; no me puedo permitir este tipo de idioteces. Así que regreso a la computadora a escribir todo esto. El teléfono timbra. Yo no quiero contestar, me asusta la idea que pueda ser dios y me pida algún favor. Así que con un nudo en la garganta me regreso a la cama, para dormir e ignorar las cosas que mi imaginación me dicta. Ahora sólo falta que me pene se ponga a cantar, pienso. Y así sucede. Con una voz prodigiosa, entona alguna obra de Verdi. Pero hábilmente me pongo mis pararrayos testiculares y me tomo la pastilla del sueño. Pero vuelvo a despertar. Despierto del sueño real. Despierto a la realidad, vamos a la vida real, y no a una realidad onírica. Pienso que es jodido despertar en un sueño. Para asegurarme que estoy en la realidad, miro mi pene, glorioso y estático, le pido que cante,  pero él es incapaz de cantar. El duende ya no aparece, o al menos está muy ocupado apareándose con las nubes. Kiki no hablay sé muy bien que nunca habló ¿O sí? Félix está acurrucado justo al lado de Simona, y Simona, con sus enormes ojos negros, me mira como diciendo: “Ya volviste a tener pesadillas.”

SUEÑO RECURRENTE
2009/08/31

En estos últimos días, he tenido un sueño recurrente. Y no sé si es premonitorio, o es que algo me va a suceder. Vamos, que el final no es para alarmarles, ni nada por estilo, sino que la peculiaridad del sueño, me hace pensar en la vulnerabilidad de mi ya de por sí, perturbado cerebro.

Sueño que me agacho, y se me cae la cabeza. Así, como una sandía. Y cuando cae se va rodando cuesta abajo. Entonces mi cuerpo comienza a correr tras de ella, para tomarla. Pero mi cabeza va girando salvajemente, y en ese movimiento violento que supone el rodar cuesta abajo, se me van saliendo las ideas. Y cuando mi cuerpo se percata de las ideas regadas, comienza a esquivarlas hábilmente, para continuar con su carrera tras mi cabeza. Las ideas tienen un color que no logro definir del todo, pero es como color genialidad, o color talento. Entonces sucede que mi cabeza después de haber rodado por una empinada cuesta, llega a una calle recta y detiene su rodar por la inercia, mientras mi cuerpo llega, agitado, extendiendo los brazos, y cuando intenta tomar la cabeza para ponerla sobre los hombros, mis dedos se desmoronan. Es justo ahí cuando comienzo a alarmarme. Porque una cosa es estar sin cabeza, y otra es estar sin dedos, porque para ser honestos, sin dedos ya no me es posible mi existencia.

Mientras tanto, escucho un galopar torpe, como si se tratara de un caballo con una sola pata, o dos cuando mucho. Intento voltear, pero al estar mi cabeza en el suelo, me es casi imposible, porque no tengo cuello como punto de apoyo para hacer tal movimiento. Entonces se detiene un carruaje de estilo romano. Y en él viene montado el mismísimo Anton Szandor LaVey. Lo reconozco por su barbita idiota. Pero eso no es lo que me intriga, sino el animal que viene tirando del carruaje. No es un animal en sí. debo corregir esto, en realidad es tirado por un humano. Un tipo como de 70 años de edad, muy paredico a Benedicto XVI. Anton me mira y sonríe. Yo intento decir algo como: “¿Porqué te ríes grandísimo hijo de puta?” pero desisto en el acto, porque mi posición (sin cabeza ni dedos) me hacen estar en una posición bastante vulnerable. Y cuando le pregunto si es Benedicto XVI el que tira de la carroza, se me sale una lágrima. No entiendo el porqué de mi lágrima. Y vuelvo alarmarme. Porque una cosa es estar sin cabeza y sin dedos, pero que además de todo, se me salgan las lágrimas, me altera mis nervios un poco. Sin embargo me quedo en silencio. “Si soy Benedicto XVI”, dice el animal que no es del todo animal, sino un humano que se parece mucho a Benedicto XVI. Acto seguido, ambos se ponen de rodillas y comienzan a rezarme. Ahí es cuando pierdo el control de mis emociones. Las venas de mi cuello se inflaman, intento cerrar los puños, pero no puedo, porque no tengo dedos. Sin embargo les digo: “No sean imbéciles y pónganme mis dedos en donde deben ir”. Ellos suplican mi perdón, y hábilmente colocan mis dedos en donde deben ir. Ahora sí cierro los puños. Les sugiero a ambos que se acerquen. Y les doy un puñetazo en la barbilla a cada uno. Después hago que mi cuerpo se agache, y tome mi cabeza delicadamente. La pongo suavemente sobre mi cuello y sonrío.

Me regreso. no sin antes ajustar las correas de Benedicto y Anton, para que tiren de la carroza, cuesta arriba, para recoger mis ideas.

Descubro que está Felipe Calderón guardando todas mis ideas en una bolsita azul. Le grito fuertemente con mi voz de liderazgo: “¿Porqué usas una bolsita azul, pezado de idiota?” (Lo de “pedazo de idiota” sólo lo uso para parecer más peligroso, una habilidad que aprendí en otro sueño tras el estudio que hice de ciertos animales que usan esta habilidad para sobrevivir ante el ataque de cualquier predador). Entonces Felipe me contesta: “Porque soy panista”. Acto seguido le ordeno que se arrodille. Le arrebato la bolsita azul, y comienzo a introducirme mis ideas en la cavidad craneal. Felipe busca humildemente abrir mi bragueta con sus dientes. Pero no lo dejo, no soy homosexual. Le ordeno que se retire, dándole un puntapié en su mejilla izquierda. Antes de retirarse me pregunta: “¿Pongo la otra mejilla?” Y yo le contesto con mi voz de trueno (No quiero exagerar, pero es mi sueño, y en mis sueños yo puedo soñar como se me dé la gana, si quiero tener la voz de trueno, pues así lo hago): “No la pongas cerdo político, no eres Jesús de Nazareth para hacerlo, no tienes la calidad moral.” Bajo de la carroza y de un tirón de orejas subo a Felipe en la carroza, latigueo a Benedicto y Anton, para que se larguen de una buena vez…

Se me sale otra lágrima, pero esta vez no me alarmo tanto, sino que entiendo que me siento así por lo sucedido, mientras escucho a lo lejos, como Felipe va silvando un viejo spot perredista.

Entonces me despierto.

Forenses, después de este sueño ya no puedo agacharme sin dejar de tener miedo. ¿Qué debo hacer?

Por lo pronto, evitaré caminar por calles empinadas…

LA VENGANZA DEL PEREGRINO ERRANTE Y LA MARMOTA
2009/01/27

Anoche cogí un lápiz y escribí esto:

“El diálogo más interesante entre una marmota y el peregrino errante nunca se dió, sencillamente porque la marmota no habla, y el peregrino errante no era más que un ente producto de mi imaginación”

No pude escribir más. Me fui a la cama después de encender el Ipod escuchando G-Stone Book de Kruder and Dorfmeister. En la mañana descubrí que tenía un dolor en la entrepierna. Me dolía sin dolerme, como esos dolores musculares que no tiene explicación alguna. Quizá porque dormiste en una mala posición, o porque el estrés te va mermando de a poco. Entonces fue cuando recordé que soñé al peregrino errante y a la marmota. Aquí describo brevemente mi sueño…

“Se acercó el peregino errante y antes de que pudiera hacer cualquier movimiento me pateó las pelotas mientras decía: ‘Vamos a ver si de verdad soy sólo un producto de tu imaginación, hijo de la chingada’. Yo me doblaba del dolor mientras la marmota, acicalándose en un rincón, decía: ‘ Y yo sí hablo pendejo’.”

LOS REYES MAGOS EN LA CIUDAD DE MEXICO
2009/01/07

Bajaron los reyes Magos entre una nube de contaminantes. Rápidamente fueron extorsionados por unos desgarbados agentes de transito, exigiendo que el elefante, el camello y el caballo, tuvieran verificación. Después del viaje, estaban hambrientos. Uno de ellos cayó enfermo en el acto, después de haber comido una torta de tamal. Mientras comían, antes de la diarréa, el parquidermo cruzó la calle y fue embestido brutalmente por un trailer. Melchor lloró, pero por la daga que le estaban enterrando al ser asaltado. Gaspar y Baltazar corrieron a pedir auxilio. Pero todos se reían de ellos, porque estaban vestidos de una forma que de verdad daba risa. “No mi comandante, dijo el policía, estos morenos deben de estar en drogas, están disfrazados y dicen que uno más de ellos ha sido herido cuando les quitaron sus juguetes”. “Mandalos a la chingada” dijo el comandante… El camello fue baleado porque quedó en medio de un fuego cruzado entre federales y narcotraficantes. Pero los Reyes Magos no podían hacer magia en la ciudad de México. Y al haber sido despojados de todo lo que traían consigo, se vieron oblligados a extender la mano en las entradas del metro, para pedir una moneda. Pero dada la crisis, la gente no les daba nada, porque sencillamente, no se puede. E ideando la forma de sobrevivir, comenzarón a robar. Pero fueron arrestados por el comandante: “Ahora sí cabrones, ya se los llevó la chingada!” Entrando a prisión, los reos los recibieron con una violación masiva, y una golpiza que los dejó tarados. Apenas podían caminar y entonces decidieron cobrar por el servicio sexual que daban a los reos. Pero se infectaron de Sida. Ahora son sólo un recuerdo, porque fallecieron muy pronto por falta de medicamento. Su único error fue a venir a la ciudad de México. Feliz día de Reyes…

M2ATK BIRTHDAY MI CUMPLEAÑOS NOV12
2008/11/13

El episodio definitivo de mi cumpleaños. Gracias por sus mails, sus
felicitaciones y sus buenos deseos.

escuchar en WORDPRESS
escuchar en PODOMATIC
escuchar en M2ATK (SITIO OFICIAL)

SIGNOS
2008/06/16

A veces el veneno se inyecta suavemente en la pierna derecha, como para inmovilizar o entorpecer la tenue danza que se nace entre las ruinas de las grandes batallas, o en cualquier estepa africana, poblada por rinocerontes tímidos, pero certeros, poderosos, inolvidables. Pero el veneno puede ser letal sino se le atiende como es debido. De pronto es mejor perder la pierna que la vida, o por lo menos eso dijeron los dioses más antiguos del mundo, esos que ya muertos vivieron. Como si viviendo estuvieran muertos, y cansados de estar vivos (muertos) entonces vivieron (es decir, murieron) para vivir… Así son las cosas en esta esfera, pero de pronto se viene la tristeza como un asesino mortal, y también se viene el vacio o el dolor de aguja o balazo. Entonces levantamos la guardia, ni siquiera para pelear, sino para defender lo que tememos perder. Pero entonces las luces pueden titilar en lo más lejano de la bahía mental, o de cualquier río metafísico. Pero las luces no conducen a ningún lado, sino que la oscuridad misma te lleva a la luz. Y entonces tiembla la piedra, o también el ser, pero también tiemblan los ojos, o se humedecen. Los siglos nos hablan, hemos viajado por lugares infinitos, como para pelear ahora con los aliados. Ganamos ciertas guerras, las más importantes, por eso estamos acá. Mientras traduzco las letras inolvidables de tu nombre, me interno en esta selva laberíntica de signos inconclusos…

PAIN
2008/05/12

Éste cuadro lo pinté hace algunos años. Después de revisar algunas fotos, me di cuenta que sigue siendo uno de mis favoritos, a pesar de haber reducido la paleta de colores a únicamente 3, (rojo, negro y blanco) El dolor, la soledad, como tema central, como una constante, como un delirio.


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