Archive for the ‘Instantánea’ Category

SE LE PUDRIÓ LA NAVIDAD AL GORDO
2014/12/27

Me da cierta nostalgia y risa esta situación. Pero debo hablar de mi vecino. Mi vecino no es mi amigo. No quiero que lo sea. Y no creo que él quiera ser mi amigo también. Y es algo que me chupa un huevo. Es un tipo de edad indefinida. Lo tolero porque debo tolerar ciertas cosas que no están a mi alcance cambiar. Debe tener más de cincuenta años. Nunca trabajó y nunca tuvo pareja. Es gordo. Y muy extraño. Y su gran obsesión, es adornar su casa para Navidad.

Según mis cálculos, debe tener invertido alrededor de $20,000 USD en todo este espectáculo del tercer mundo. Según la tradición que él mismo se impuso, cada año le añade una pieza nueva a esta colección. Yo simplemente detesto esta situación, porque pasa mucha gente, estacionan sus autos por todas partes, y siempre están obstruyendo mi cochera. Gordo de mierda.

Él, generalmente, comienza a adornar en Noviembre, y prepara todo este tinglado para Nochebuena; pero este año algo sucedió desde que amaneció: no paró de llover. Así que no pudo encender sus putas luces, para evitar un cortocircuito… sabia decisión.

Gracias Papa Noel. A veces tienes cada puntada, que casi vuelvo a creer en vos. Bueno, tampoco es para tanto.

NAVIDAD
2012/12/26

Después de todo, Navidad es una de las épocas que más disfruto del año. Desde niño estas épocas me derriten. Mis recuerdos casi siempre son los mismos. Mi familia, pequeña, reunida en la mesa, con la cena, la charla, las velas, el árbol de navidad, las luces, las ansias por los regalos, la música de fondo. Mi padre al lado de mi madre. Mis hermanos…

Pocas veces al año coincidimos en una cena con esa ceremonia. Pocas veces estamos reunidos. La Navidad, es un pretexto para estar juntos, para reiterar el amor que existe entre nosotros. Amo aquellos tiempos en los que me iba a la cama y esperaba a Santa Clous hasta que me vencía el sueño. Añoro cuando me despertaba emocionado por los juguetes, y corría en pijama a buscarlos bajo el árbol. Echo tanto de menos esas Navidades de cuando era niño.

Fui un niño muy feliz, demasiado feliz. Jamás voy a tener una Navidad completa si alguno de los miembros de mi familia llegase a faltar. He crecido, pero mi corazón, mis ansias, mis sueños, se quedaron en mi niñez, en mi mamá con su cabello hermoso, con su sonrisa, o en mi padre con su mirada tranquilizante, cuidándonos, llenándonos de amor; de aquella época de cuando era niño, y lo único que importaba es que fuera feliz.

Gracias Mamá, gracias Papá.

PD. Feliz cumpleaños, Jesús de Nazareth.

VIERNES FOTOGRÁFICO: LA TORRE
2012/02/10

Paso diario por esta torre que está sobre Insurgentes. Sin embargo no había podido lograr una buena fotografía hasta que me encontré en la playa del estacionamiento de un Scotia Bank. El filtro es un Red Vintage. La fotografía reto, simulando esas viejas cámaras Lomo, los Cross Processing’s, esa “artesanía” queda hoy simulada perfectamente en esta era digital. Habrá muchos fotógrafos de la vieja escuela que pelearán hasta morir los films. Yo en mi caso, amo el film, pero también la fotografía digital. Esta fotografía es totalmente Digital.

VAGABUNDEOS
2011/07/29

Vagabundear por la avenida de tus muslos es únicamente el pretexto para contener mis titubeos y mis desordenados pensamiento de cuando tu desnudez deja de ser una añoranza para convertirse en una tibia realidad.


VIERNES FOTOGRÁFICO: FÉLIX IN YELLOW
2011/06/04

Esta es una de las fotografías que más me ha gustado de esta semana. Quizá por el momento, la composición casi accidental y el proceso de manipulación digital. El resultado es este. Mi gato Félix en el pasillo de casa. Sean buenos, forenses.


CÓMIC: ÉL NO PIDIÓ SER…
2011/06/03


VIERNES FOTOGRÁFICO: CUETZALAN CENTRO HISTÓRICO
2010/05/07

Si de pueblos mágicos se trata, Cuetzalan es un claro ejemplo de esa gran magnificiencia. Recuerdo que manejé 80 kms. por una carretera errada, y en la caseta se rieron de mí. Pero eso no importó. Nunca encendí el GPS, por ahorrar batería en mi teléfono (aunque ahora sé que hubiera salido más barato comprar un cargador en el hotel). ¿Porqué me gusta Cuetzalan? Simplemente por su arquitectura, su gastronomía y la neblina, esa cabrona que  es una caricia irreductible a los sentidos. Este es el centro de Cuetzalan, justo a un lado de la Catedral. El esdificio me parece flotar en el tiempo, congelado en la historia. Yo no podría vivir en un mundo en donde no existieran las cosas bellas. Que Dios bendiga a México.

 

VIERNES FOTOGRÁFICO: METRO
2010/01/08

Viajar en el metro de la ciudad de México, requiere entre muchas otras cosas, una habilidad impresionante para encontrar asientos vacíos, un fuerte instinto de sobrevivencia, y sobre todo, una gran tolerancia a los bestiales apretujones de los que puedes ser presa. Tienes que cuidarte de que no te roben el móvil, la billetera, y que no te toquen el culo más de la cuenta. También supone una gama de aromas, casi todos vomitivos, y una gran variedad de vendedores, grandes personajes de la cultura popular, que usando una gran imaginación, te hacen llegar productos de muy baja calidad, de confección china y en la mayoría piratas. Y sin embargo, como si se tratara de un deporte extremo, hice uso de este servicio hace un par de semanas, y debo confesar que lo disfruté como cuando me tiraba del bongie hace más de 3 años…

MI SECRETO
2009/11/21

Llevo días creyendo que algo va a suceder. Y eso siempre es una tentativa a la huída. A la repentina y drástica mordida de perro con mandíbula babeante y cuatrocientos kilos de presión. Me levanto semidormido, pensando que hoy puedo recibir una buena noticia. No sucede. Sino que la fría mañana me recuerda lo vulnerable que puedo llegar a ser. Tengo sed y abro una botella de agua. Hay un grillo chirriando en alguna parte de la casa. Oigo su grillar y me desespera. Suena el teléfono. Si no es veneno, también puede ser patada testicular. La mañana avanza sin mucho alboroto. Voy al terrario de Kiki, mi tarántula rosada. Abro y comienzo por sacar el recipiente de agua, los grillos que no ha querido comer y que a fuerza de convivir con ellos he tenido que ponerles nombres. Caín y Abel. Kiki generalmente está tranquila. Su característica es que de pronto, dejar de comer. Por semanas o meses. Con sus doce ojos sólo mira a los grillos y los ignora. La muy digna regresa a su nido, seguramente esperando caviar o langostas. Pero esto es lo que hay. Esto es lo que comes, pienso. Ella camina por mis hombros, por mi espalda. Yo aseo cuidadosamente su terrario. Kiki levanta las dos patas delanteras en señal de defensa. Puede morderme si hago un movimiento brusco. Talla las patas de atrás para soltar sus pelos y encajármelos en la piel. Se ha enojado. Yo también estoy enojado. No debe comerme. Soy muy grande para ella, y si me come, morirá de indigestión. Y no quiero que muera. Así que también levanto la guardia. Su ventaja es que ella está en mi espalda. Mi ventaja es que yo, con anteojos, tengo una mejor visión que ella con sus doce ojos. Me quedo inmóvil. Ella se relaja, quizá sea que reciba las vibraciones de The Cure sonando en el iPod. Ella avanza como seducida hacia mis hombros. Yo pongo la mano (según la recomendación de mi veterinario) y por fin decide subir. Su vida se limita a comer grillos, y quedar inmóvil por horas. A veces está pegada en los cristales de su terrario, como mirándome. Sé muy bien que esto es improbable. Pero me gusta imaginar que ella me observa, tal como lo hace Simona, mi cocker spaniel inglés, o Félix, mi minipantera, por horas. Ellas, mis mascotas, pueden confiar en mí. Yo confío en Simona y hasta en Félix, pero no en Kiki. La quiero sí, como se quiere a una tarántula. Con precauciones y cuidados. Con mentalidad fría, calculadora. Con extremo cuidado. Mi trato es cordial, pero defensivo. Su naturaleza puede traicionar a su calma. Su instinto es más grande que su raciocinio. Así que existe una distancia inevitable entre ella y yo. Mi secreto es no esperar nada de ella, para no decepcionarme. Vale, lo clásico, lo normal, lo de siempre, lo cotidiano, como si se tratara de un humano.

TORRE LATINO
2009/11/15

TORRE LATINO

La noche palpita como animal caído, lento suben las luces como lamiendo desgracias o sueños, tengo ganas de dormir, pero la ciudad ha sido iluminada para vivir el insomnio. Huele a resaca la noche, huele muchedumbre, el auto avanza con la velocidad de un reptil, los dinosaurios no existen, tenemos la memoria agotada. Yo sin embargo estoy en otra parte. Mi sueño y mi mente viajan por torbellinos inconclusos. Tengo ojeras hasta en la memoria. Mi mente sigue estando en esa piel nívea, en donde mi cuerpo se siente a salvo, en dónde sólo puedo confiar en tu boca.

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