Archive for the ‘Idioteces’ Category

CÓMIC: VACACA Y ALLIEN
2015/02/16

Esta es la historia de amor entre Vacaca Angus, y Allien Maussán. Allien ha cruzado la Vía Láctea para ver a su amor…

Pero…

SEÑORAS CABEZAS LILAS
2015/02/13

Las señoras que se tiñen el cabello de lila, también son hijas de dios. O al menos deberían. No sé si Nostradamus haya profetizado a estas señoras, o quizá sea una señal apocalíptica del fin de los tiempos. Sea como sea, estas señoras cohabitan con nosotros. Puede ser tu vecina, la mamá de algún amigo, tu amada suegra, o la señora de la tanda. Pueden ser espías rusas, Reptilianas o Illumanitis. A mi en lo personal me asustan. Podrían ser un pararrayos en forma de señoras, o un recordatorio de que la humanidad está en decadencia.

Pero las señoras de cabello lila salen a la calle, cruzan las avenidas, compran una coca cola, o un té chai. Van al supermercado, y compran cilantro. Pasean a sus perritos chihuahueños, o las más pudientes, sus french poodle toy’s. Ya no creen en el amor. Huelen a naftalina o a algún perfume de Avón. Algunas son Testigos de Jehová, y con la Atalaya en la mano, se acercan al timbre de tu casa, amenazantes. Saben que la Tierra es redonda, y que Michael Jackson no murió, sino que fingió su muerte porque debía muchos impuestos.

Usan anteojos grandes, muchas veces bifocales, con una cadena dorada al cuello, para evitar que se les caigan. Entre ellas no se hablan. Al menos no he visto a dos cabezas lilas juntas compartiendo el café. Quizá sus convenciones sean clandestinas, en un lugar secreto, con aquelarres y rituales malditos.

Pensar que tu novia podría convertirse en una cabeza lila cuando llegue a la vejez, es aterrador.

Quizá el bastón que algunas traen, sea solo un sable de luz y ellas sean un Jedi de Cabeza Lila. No sé que poderes sobrenaturales tengan. No necesitan un smartphone porque tienen una ouija en su casa.

Quizá el cabello lila mejore las ondas de radio interestelares, y puedan así, recibir instrucciones de inteligencias extraterrestres, para aniquilar a la raza humana.

Sea como sea, hoy vi a una señora Cabeza Lila, paseando a su perrito. Quise tomarle una foto, pero su chofer medía dos metros, y no quise que me rompiera la cara en pedacitos.

¿También se teñirán el pubis de lila?

LAS MIODESOPSIAS Y YO
2013/01/15

Esto me ha pasado y estoy muy triste. Vamos, que no se va a acabar el mundo. Sin duda tengo que ir al doctor y que me valoren. Tengo miodesopsias. Tranquilos, no es contagioso. Pero está de la chingada. Es decir, para los que no saben que son las miodesopsias y las fotopsias:

Las miodesopsias [del griego, myōdes ‘similar a mosca’ y òpsis ‘visión’] o moscas volantes [del latín, ‘muscae volitantes’] o también cuerpos flotantes son un defecto ocular que se manifiesta en la visión como un conjunto de manchas, puntos o filamentos (a menudo en forma de telaraña) suspendidos en el campo visual. Se trata de opacidades que se forman en el humor vítreo, el cuerpo gelatinoso que rellena el globo del ojo, y que con el paso de la luz proyectan su sombra sobre la retina. En la mayor parte de los casos, son una consecuencia natural del envejecimiento de este cuerpo vítreo, que va perdiendo agua y disminuyendo de volumen. Esta disminución da lugar a que se separe de la retina y colapse. En consecuencia, las proteínas vítreas que han perdido agua se condensan perdiendo transparencia. Aunque estas manchas parecen estar frente al ojo, en realidad flotan en el interior de este.

Causas

Se han identificado como principales factores predisponentes la edad y la miopía. Se observa un aumento en la incidencia de las miodesopsias con la edad. En el segundo caso, se argumenta que los miopes, por disponer de un ojo más alargado, tienden a acelerar el proceso de desprendimiento vítreo.

En cualquier caso, no se ha conseguido identificar con precisión la relación causa-efecto, de suerte que los factores indicados no explican de por sí la aparición y la progresión de las moscas volantes. También se apuntan la diabetes y las operaciones de cataratas como causa de su aparición. En una proporción mucho menor, las miodesopsias pueden ser consecuencia de una enfermedad ocular grave, como la uveitis, hemorragias intravítreas o desprendimiento de retina. En otras ocasiones pueden ser ocasionadas por incidencia de luz directa de tipo LÁSER sobre el ojo, provocando la condensación del humor vitreo.

Problemática

En la mayoría de los casos, las miodesopsias se consideran una circunstancia normal e inocua, que no compromete la visión. En una proporción más reducida, las moscas volantes pueden estar relacionadas con procesos que comprometen la integridad de la retina. Por ello, cuando aparecen de forma muy repentina o asociadas a fotopsias (destellos de luz), debe acudirse a un médico. En este caso, el procedimiento de diagnóstico suele conllevar un examen de fondo de ojo, por medio del cual se examina el estado de la retina para descartar la existencia de una enfermedad o lesión grave. En estos casos, las miodesopsias tienen la consideración de sintoma.

Tratamiento

No existe un tratamiento efectivo y seguro contra las miodesopsias. Cuandos las opacidades son pocas, y tras unos meses, los pacientes se adaptan a ellas, amortizándolas en su campo de visión. No obstante, las moscas raramente desaparecen físicamente, y se mantienen visibles, en particular al mirar superficies homogéneas, como el cielo despejado.

No se ha demostrado relación entre las opacidades vítreas y el uso de complejos vitamínicos basados en vitamina A, luteína y otros componentes. No existen datos objetivos ni referencias médicas de pacientes que hayan mejorado sus opacidades como consecuencia del consumo de estos preparados.

Cabe referir dos recursos de gran excepcionalidad en el tratamiento de miodesopsias. Por una parte está la vitrectomía, que es propia de otras problemáticas oculares pero que va teniendo más aceptación en el mundo para ser utilizada en la miodesopsia. Ésta cirugía consiste en la extracción del humor vítreo y su sustitución por una solución salina. Por la otra, está el uso de la fotodisrrupción por medio del láser. Este método trata las opacidades con descargas láser. En unos casos se busca disgregarlas para hacerlas menos visibles, y en otros desprender sus anclajes, para que se desplacen a la periférica del campo visual. Se ha argumentado que es un método no exento de riesgos sobre la retina y de cuestionable eficacia sobre el problema en sí.

Las recomendaciones generalmente aceptadas, se basan en aprender a convivir con las midesopsias utilizando los siguientes procedimentos:

No “perseguir” las “manchas” con la mirada, ni tratar de enfocarlas; no hacerles caso como si fuesen moscas reales.

Evitar las superficies muy claras; mirar temporalmente a lugares con matices y varios tonos de color.

Cuando se trabaja con computadoras, procurar no utilizar fondos de colores planos muy claros.

Se recomienda consultar a un oftalmólogo si repentinamente:

Aparece un nuevo cuerpo flotante, aunque sea solo uno.

Se perciben centelleos de luz (cuando el humor vítreo roza la retina o tira de ella, causa la sensación de centelleos de luz).

Se sufre la pérdida de la visión lateral, especialmente en personas con edades mayores a 45 años.

Bueno, esto fue repentino. De pronto vi como una pelusa flotando y la seguí viendo. Muevo el ojo y estas pelusas o gusanos se mueven como se mueve una basurita que flota en el agua, o pero aún, como si flotara en aceite. Llega a ser desesperante. Hasta dolores de ojo he tenido. No quiero exagerar. Me da ganas de llorar. Pero después me limpio las lágrimas con billetes de mil pesos y se me pasa rápido.

En serio, me encuentro preocupado. Estar viendo miodesopsias flotando puede ser esquizofrénico. Termina por cansar. ¿Qué pasará cuando comience a ver elefantes, vacas o dinosaurios?

No lo sé. Me cago en la ciencia, en el deterioro del cuerpo y en todo. Me da ganas hasta de vomitar. Espero mañana no quedarme sordo. Ya no podré hacer bizcos mientras me apareo (mentira, nunca he hecho bizcos).

No sé qué pase conmigo, pero por lo pronto, voy a escuchar el Caprice 24 de Paganini y cerrar los ojos. Y pensar que no tengo un trastorno en el ojo, sino simplemente un trastorno mental. Sería más fácil para mí. Etcétera.

DE CUANDO VOY AL GIMNASIO
2011/09/02

Bueno, hace mucho que no escribía en mi blog. Por diversas razones que no nombraré, porque son aburridas. Y además sé que nos les interesa. Tampoco haré un show con ello. Tengo algunos fieles lectores que me animan, y otros que seguramente me desprecian. Cosa que me chupa un huevo (Ustedes disculpen la jerga latinoamericana, pero me salió la frase del corazón).

 Cuando es viernes, el peor castigo para un mortal es ir al gimnasio. Porque mientras tus amigos se emborrachan en algún bar o se encierran en un motel con alguna bella lolita, uno tiene que estar entrenando para… No tengo idea para qué; pues no competiré jamás en un torneo internacional de Kick Boxing, ni estaré en la MMA o en la UFC, o en la WEC. Pero voy puntual a mi entrenamiento. Para recibir patadas, puñetazos, y salir adolorido, con mi cara de idiota, sonriéndole al mundo que no me hayan roto la jeta mucho.

 En el gimnasio hay toda clase de personajes increíbles. Y sé que me odiarán cuando me lean, pero es cosa que debo hacer, escribir acerca de ellos, ya que son esa especie de fauna con la que convivo todos los días.

 He encontrado muchos perfiles. Los hay desde el chavito flaquito que sueña con tener una musculatura espectacular, o las señoras pasadas de peso, que pasan horas haciendo ejercicios cardiovasculares para bajar esas lonjas que no ceden.

 La mayoría son tipos arriba de los treinta años, en su mayoría divorciados, que intentan modificar sus cuerpos con la esperanza de resultar atractivos a una chica 10 años menor. Y es patético. Los musculosos, los entrenadores, son farmacias con patas. Es bien sabido que una musculatura bien desarrollada en un cuerpo propio de un latino, es moderada. Y requiere de años de trabajo. Pero los asteroides, la testosterona, las hormonas, son el pan de cada día. Jamás habrá un cuerpo musculoso naturalmente por comer atún y jalar peso libre dos horas diarias. Se requiere inyectarte cualquier clase de mierda para poder lograr esos cuerpos deformes y marcados. Pero todos los que están ahí (Me excluyo totalmente) están en una constante competencia silenciosa para tener los mejores bíceps, pectorales, tríceps, pierna, nalga, pecho… Tristemente veo a muchas mujeres que no tienen nalgas haciendo sus ejercicios para glúteo. En un año ninguna evolución en ellas. Pero ellas tienen las miradas llenas de esperanzas, se miran al espejo, levantan las nalgas, y nada.

 La música electrónica suena por todas partes. Ayer platicaba con un amigo que se inyectó hormonas, y un día amaneció mamado de repente. Él tiene una altura de 1.65mts. Está feliz con su cuerpo, se mira al espejo mientras hace mancuernas. Sonríe. La seguridad ha vuelto a él. Yo le dije: “¿Y cómo te va con tu nuevo cuerpo?” Y él, con su sonrisa franca y su felicidad desbordante me dice: “Pues este cuerpo le gusta a las mujeres”. Y yo, con mi agradable forma de ser, mis bromas increíbles y las cosas chistosas que digo cuando me siento inspirado le digo: “El problema debe ser cuando te quitas los bóxers, porque es bien sabido que los asteroides reducen el tamaño de los testículos y el pene…”

 Él me mira con cierto rencor. Es cierto. Le he dado en el amor propio. “Cabrón” me dice. Y sigue ejercitando sus bíceps. Yo me doy la vuelta, y hago la siguiente analogía: “Un tipo de 1.65mts de altura no pudo tener jamás un pene gigante. Seguramente era un “pito chico”. Y con los asteroides se le desapareció. Por eso su felicidad fingida, su mirada con cierto rencor.”

 A mí, en mi caso, no me cabe la polla en los calzoncillos.


TUTORIAL: COMO OLVIDAR A TU EX EN UN MINUTO.
2011/04/10

¿Les ha pasado que terminan con su novia y se quieren morir? Caminas por la calle y el escuchar una melodía a lo lejos, el simple trinar de las aves, un parque, un restaurante o hasta una bolsa de basura, todo te recuerda a ella? ¿Vas a una fiesta y no te diviertes, te emborrachas y no haces más que hablar de tu ex? ¿A todo mundo le cagas, te pones a llorar, sacas tu celular y te pones a llamarle mientras escuchas una canción “llegadora”? ¿Caminas con la cabeza agachada, sientiéndote una pedazo de excremento y piensas que la vida ya no tiene sentido? ¿Fornicas con los ojos cerrados (claro, si tuviste suerte de ligar) y en tu imaginación estás apareándote con tu ex? ¿Te masturbas y cuando te vienes te pones a llorar porque la extrañas? ¿Llevas días sin bañarte? ¿Te inscribes en un gimnasio para bajar esa panza con la esperanza de conocer a otra mujer que te haga olvidar a tu ex, pero desistes rápidamente porque hacer ejercicio cansa? ¿Llenas de SPAM a tus amigos después de que trataste de averiguar la contraseña de su Hotmail o Facebook en una página de hackers? ¿Todo mundo se aleja de ti porque se te nota que eres una persona que no coge?

Si tienes todos esos síntomas es muy probable que presentes un cuadro de depresión extrema. Existen métodos médicos para olvidar a tu a ex:

  • Suicidio
  • Lobotomía
  • Inducir una Muerte Cerebral

La solución es más simple. Debes tener un martillo a la mano. Mírate al espejo y observa en lo que te has convertido. Primero que nada debes llamar al servicio de emergencias de tu localidad y reportar un herido. Acto seguido debes tomar el martillo con tus dos manos y asestar un golpe fuerte en tu frente. Esto producirá un desmayo y una hemorragia. El resto lo harán los paramédicos.

Te llevará un par de semanas recuperarte. Si corriste con suerte tendrás una laguna mental. El dolor será intenso y tendrás consecuencias menores. En el peor de los cuadros quedarás con una tara cerebral. Pero eso sí, en todo los casos, la habrás olvidado, sino es así, entonces recurre a los métodos médicos arriba descritos.


CUANDO ESTÉ MUERTO
2011/04/01

Tengo esa extraña particularidad de llegar tarde a todas partes. Y no es divertido cuando pasa el tiempo, y ya no eres un adolescente. Miras para atrás y te das cuenta que llegaste tarde a todas partes. A la escuela, al trabajo, a tu primera cita, a las reuniones con tus amigos, al aeropuerto, al gimnasio… a todas partes. Y ese es un problema grave. Y honestamente no sé por qué sucede. Tiendo a ser un tipo más o menos ordenado. Mantengo mi casa limpia, mis cosas ordenadas, tengo un smartphone en el que agendo mis citas, mis tareas cotidianas; pero por algún extraño motivo, siempre, aún cuando planeo mis citas, llego tarde. Y esto pasa por lo siguiente. Soy demasiado disperso. Mi cabeza siempre está en otra parte. Vamos, que generalmente trato de ser muy coherente con lo que hablo, pero mi cabeza está en otra parte. Nunca he logrado definir en dónde es a donde se van mis pensamientos. Y sucede que a veces siento que debo hacer esto antes de salir de casa, o lo otro, o aquello. Como hacer un dibujito que nunca terminaré. O escribir un verso que dejo abandonado y con el paso de las horas, el cambio de estado de ánimo, el poemita ese que empecé hace unas horas, pierde su vigencia y por lo tanto su fuerza, y pierdo total interés. A veces me angustio, para ser honesto. Y es que alguna novia tuvo que esperarme por tres horas en alguna plaza comercial. Recuerdo perfectamente cuando yo llegué con mi sonrisa estúpida y sensual, con mis excusas, disculpándome por mi tardanza. Ella ya tenía resentimiento en la mirada. Cosa que con el tiempo la hartó, y llamó por teléfono llorando un día, diciendo que yo no mostraba ningún interés en la relación. Y supongo que era cierto. A medias. Es decir, claro que me gustaba esta mujer, pero su existencia no tenía la fuerza necesaria como para captar toda mi atención para dejar de dar vueltas por la casa antes de salir, tarde, acelerando el auto como un enfermo, para llegar a mi cita tres horas después.

¿A qué viene todo esto? Viene porque justo cuando estaba escribiendo este post, la priemra idea era escribir un poema. Escribí casi dos cuartillas de mierda. Literal. Mierda literaria, basura, tiempo perdido. Lo leí y no sentí nada. Y en el mismo procesador de texto, borré una línea, otra, hasta que borré todo y ahora escribo esto. Sin sentido. Vamos, sin sentido en principio.

Quizá ahora he asumido las cosas con más ligereza. Generalmente cancelo mis citas sociales, o más aún, confirmo de última hora mi asistencia, porque sé que algo va a pasar antes. Y siempre pasa. Al único lugar al que quiero llegar tarde es a mi muerte. Esa es la verdad. Y seguramente será la única cita a la que llegue a tiempo, porque no depende de mi.

Pero tengan por seguro que cuando me estén velando, yo no estaré presente. Sino que estaré dando vueltas por ahí, con el cabello despeinado, la mirada en todas partes, perdido, con una idea que no se concreta, con bocetos, dibujos, escritos, tratando de hacer algo que me haga soñar, aunque ya esté muerto.


FELIZ SAN VALETIN :S
2011/02/14

El amor. Vaya palabra. “Me gusta cuando estás en estado de coma, porque estás como ausente.” Bien, si existen momentos cursis, este día es uno de ellos. Festejamos porque la mercadotecnia así lo dicta. Festejamos y regalamos chocolates para que nuestras novias se llenen de barros o de lonjas. Y eso es terrible. El amor va un poco más allá de todo esto. Supongo que el amor, el verdadero, el de antaño, es más grande que tú y que yo. Puedes ver a las parejas tomados de la mano, con unas rosas, un globo en forma de corazón, paseando idiotamente por las plazas, los parques, por las avenidas. Y es patético. No es que sea un grinch del amor. No, para nada. Aún me considero un tipo romántico. De verdad. Me gusta hacer el amor, y mucho. Sencillamente pienso que días como estos son patéticos. ¿Por qué?

He pasado días como estos con alguna mujer que años después, jamás volví a ver. Es curioso, la gente se promete amor eterno, y como decía Sabina: “(…) qué poco dura la vida eterna”… Con el pasar de los años en una relación se va terminando de a poco la magia, la pasión. Y queda, o la costumbre, o el amor. El hombre, como es sabido, es un animal de costumbres. Y hoy por hoy, la gente en su mayoría tiene pánico de estar sola. Entonces puedes ver a parejas que no durarán más de dos semanas. O de un mes. El tiempo es relativo, pero sabes de antemano que son relaciones que no durarán.

Poetas que escriben cartas de amor bellísimas, con la esperanza de coger. Y no cogen. Mujeres que sueñan con su príncipe azul. Pero en realidad andan con un latino panzón y cervecero, que sólo quiere coger.

Pero hoy es el día de San Valentín. Los cafés, los restaurantes están a reventar. También los moteles. Y todos fingen que aman y que son amados. Como fingir un orgasmo. Mañana termina la euforia y todos regresarán a lo cotidiano del amor. De cuando ella se deja engordar para joderlo, y él se tira gases por toda la casa. La vida en matrimonio, esas cosas. Qué bello es el amor.

A mí me gusta cuando la NASA busca vida inteligente en otros planetas. Siempre se me agita algo en mi interior con la esperanza de que ahí esté el amor de mi vida, esperando por mí, con su lencería y su maldad, lista para comenzar la danza del amor, entre jadeos y cortoscircuitos.

Feliz San Valentín, forenses.


 



LA MUJER QUE PODRÍ ANOCHE
2010/11/25

Anoche que llegué a casa, me senté en la mecedora. Así es forenses, tengo una mecedora en casa. Quizá sea porque me estoy acercando vertiginosamente a la tercera edad. Mis padres me regalaron esa mecedora, seguramente porque vieron que su hijo se estaba haciendo viejo. Cosa que agradezco infinitamente. Y sentado en la mecedora, de pronto fui testigo de como una hueva infinita se apoderaba de mi ser. No podía moverme. Era como si todo el cosmos se concentrara para dejarme inmóvil presa de la hueva más devoradora.

Quise extender mi mano para tomar mi celular, pero no pude. Mis ojos se cerraban y el primer pensamiento que tuve fue el no querer ir al gimnasio. Dormitaba y cabeceaba como si hubiera tenido un maratón sexual la noche anterior, cosa que no fue así. Y de pronto timbró el teléfono y me saco de ese pequeño trance en el que me encontraba y me puse de mal humor. Yo me pongo de mal humor por cualquier cosa, lo sé, pero cuando me sacan de mi ensoñación, mi mal humor es más ácido de lo normal. Entonces me levanté y decidí por fin irme al gimnasio. Todo sea por mis fans.

Hay una tipa que siempre coincide conmigo. Ella cree que es la mujer más buena del mundo. Y su cara de mamona (no porque se le hayan modificado sus facciones por hacer tanto sexo oral, sino por su cara de insoportable) es algo que inhibe a la mayoría de los chicos. A mi sencillamente me pudre su actitud. Y cuando alguien me pudre, por algún oscuro instinto busco la forma de joderle. Y esta vez no fue la excepción. La mujer es guapa, y tiene unos glúteos interesantes. Punto. Se pone licra para ir a entrenar, y contonea el cuerpo como si estuviera apareándose con el aire. No tiene más de 35 años. Quizá menos, nunca fui bueno para acertar con la edad de las mujeres.

Me subo a la corredora, comienzo a hacer mis ejercicios y descubro que la tengo a un lado. Entonces me dice: “Disculpa, pero yo iba primero”. Y eso me pudrió. Me pudrió y me pudrió. Es como si una patada en los huevos me hubiera sido dada, y mi mal humor se acentuó. Así que contesté: “Discúlpeme señora, no vi que alguien estuviera esperando la corredora, pero mire, se está desocupando esa”. Y con eso yo le podrí la noche. La tipa de glúteos temblorosos se subió a la corredora contigua y me miró con resentimiento. Yo la miré y le sonreí tan inocentemente, que si Dios me hubiera visto en ese momento, me hubiera llevado al cielo para dirigir la orquesta de ángeles que seguramente debe tener.

Después de unos interminables minutos, ella me dice: “¿Te puedo preguntar algo?” Yo muevo mi cabeza hacia ella, y con una sonrisa franca, amplia y amable le digo: “Por supuesto se-ño-ra”. Justo ahí veo como se desvanece su vanidad. Su amor propio se cae por los suelos. Le tiembla ligeramente la barbilla. Le asaltan las dudas, se mira al espejo que tenemos frente a nosotros, y me vuelve a mirar atónita. Yo sigo sonriendo como cuando se le sonríe a una abuela. “¿Por qué me dices señora, por qué me hablas de usted, qué tan grande parezco?”. Yo sabía que ahora la podrida era ella, y no yo. Así que con mi sarcasmo más sutil, con mi sonrisa más amable que tengo le contesto: “Lo que pasa es que yo vengo de una familia conservadora, y mis padres me enseñaron a hablarle de usted a mis mayores”. Es cuando veo claramente como las venas del cuello se le inflaman, como la sangre le sube a la cabeza. “Soy de tu edad” me dice. “No soy tan grande” contesto.

Toda la noche me estuvo observando con resentimiento. Yo bajé alegremente de la corredora y me puse a hacer mi rutina de ejercicios. Al final de la noche me despedí de mi instructor. Pedí las llaves de mi auto y entonces sentí como su mano tocaba mi brazo. Volteo y le digo: “Buenas noches señora”. Si no lloró, es porque Dios, indudablemente, es grande. Me dijo: “Por favor no me hables de usted, y además estoy segura que tenemos la misma edad”. Yo le digo: “Si es tan importante para usted tener mi misma edad, entonces tenemos la misma edad.” Ella frunce el ceño y dice: “Por favor háblame de tú”. Yo sonrío nuevamente: “Me siento extraño hablándole de tú a mis mayores, pero claro que lo intentaré”.

Salgo del gimnasio y ella sale atrás de mí. Me dice: “Buenas noches niño” y me da un beso en la mejilla. Los chicos del gimnasio no podían entender qué le había dado a la mujer más mamona del gimnasio como para acompañarme hasta mi auto para despedirse de beso. “Buenas noches tú, señora” le contesto, y entonces ya no puedo contener la risa. Me subo al auto y veo claramente por el espejo retrovisor, cómo se queda mirando mi auto, llena de dudas, de inseguridades, con sus glúteos y sus senos, con su barbilla temblando, absurda, dolida, enojada, confundida, sin poder entender nada.


CUENTOS IDIOTAS: EL NEGRO
2010/11/12

El personaje salió de la novela y comenzó a golpear al escritor. Lo obligó, a punta de escopeta, a escribir un final feliz para él. Entonces el hombre le escribió una mujer bellísima, que se enamoraba del personaje, y le hacía el amor repetidamente. El personaje brincó dentro de la novela que el hombre escribía para disfrutar de aquellos placeres que el escritor le inventaba. Pero el hombre siguió escribiendo sin parar. Se le había ocurrido describirse a sí mismo como un negro enorme, de grandes bíceps y marcados pectorales. Dentro de la novela el negro avanzó hasta la cama en donde su personaje se apareaba repetidamente con la bella dama, y con un misil que traía cargando, golpeó al personaje en la cabeza hasta que se la salió el cerebro. Paró por un momento. Salió de la novela y en un afán de quedarse con todo, escribió que la bella mujer se excitaba ante tal escena y se enamoraba del negro. El negro regresó a la novela, y quiso aparearse con ella. Pero eso no pudo ser posible, porque al escritor se la había olvidado escribirle al negro un pene.


¿ES SU TAMAÑO?
2010/11/04


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