Archive for the ‘Cotidiana’ Category

JAZZ: A BOY NAMED CHARLIE BROWN
2018/03/04

Me quedé mirando al cielo de mi habitación. Acostado. Casi inerte. Pero las ideas comenzaron a revolotear en mi cabeza como gaviotas en las barcas de los pescadores tristes. Me gusta escuchar a Alexander Markov por las noches, con el mate por un lado. Pero esta vez no quise a Paganini. Tenía ganas de Jazz. There Will Never Be Another You, Lester Young, saxo tenor.

La punta ardiente del incienso titila como una estrella indecisa en el firmamento. La noche es larga. Estoy asustado. A veces se puede estar asustado de nada. Claro que es posible. ¿Asustado de no asustarme?

El tipo de la estación de servicio tenía la mirada oscura. Cuando le pedí el tanque lleno de mi auto, me preguntó si pagaría en efectivo, porque no había sistema para cobro con tarjeta. Le dije que pagaría con bitcoins, que así éramos los millennials. No entendió. Extrañé manejar por la rambla. Tener al océano por un lado. Lo extrañé muchísimo. En cambio tenía casas y autos, mujeres paseando a sus perros y hombres regordetes caminando orgullosos de sus estómagos gigantes.

El cielo vaticina siempre cosas, si se le observa con cuidado. Pero esta vez no. Solo calor. No calor porteño como debiera ser. Sino calor de ciudad. Seco y sofocante. Escuchar playlists interminables por Spotify es absurdo. Se pierde el ritual de sacar los vinilos y ver el arte del disco. Hay cosas que se pierden con la digitalización. Hasta la dignidad.

No sé si me guste del todo Joe Albany, April in Paris, parece ser tan conservador con sus interpretaciones, y no es que sea malo por ser conservador, pero no me encaja alguien tan junkie pueda tocar como un pianista cristiano (y no tengo nada en contra del cristianismo, yo mismo soy fan de Jah y Jesús, pero parece que cuando un músico se convierte en cristiano, se le acaba el talento). Tal vez Chick Corea tenga más “veneno” para tocar. Pero si quieren soñar, amigos forenses, vayan a escuchar directamente a Vince Guaraldi Trío con el álbum A Boy Named Charlie Brown. Ahora mismo estoy escuchando a Oh, Good Grief. Y se me llenan los ojos de agua. El jazz no es para los intelectuales, eso es muy mainstream. El jazz es para los que, de alguna forma, esperamos algo más.

Hoy me escribió una persona que me lee desde España, que por qué me refiero a mis lectores como forenses. Y creo que haré un post dedicado a ello. Es complejo y profundo.

Como muchos saben, vivo en CDMX. Y en México se respira una ligera incertidumbre y muchísima apatía con respecto a las elecciones 2018. No voy a expresar mi postura política al respecto. Solo que me pareció tan absurdo que Mario Vargas Llosa opine. Y he leído la mayoría de sus libros. Y soy fan de sus novelas. Pero vamos, Mario Vargas Llosa opinando de política mexicana es como La Tigresa del Oriente cantando ópera. Ambos peruanos. Y no tiene nada de malo ser peruano. ¿O sí?

Charlie Brown Theme. La Yerba se siente lavada. El termo está casi vacío. Les dejo el link del Álbum. Vale la pena escucharlo. Con un blend de Casa Madero. Aunque claro que cualquier varietale es correcto, un blend siempre será un vino más elaborado. Pero si tu gusto es la caguama, no tengo recomendación para el reggaeton. No aún.

Denle click a la portada del Álbum y sean responsables mientras sueñan.

Con esto doy por inaugurada la sección de jazz. A petición de algunos de cuando tenía el programa de radio Jazz Radio y el podcast. Gracias por leerme y seguirme después de tantos años juntos.

COLECCIÓN 2018
2018/02/21

Ha pasado casi el primer bimestre del 2018 y ha sido muy fuerte y vertiginoso. Muchos cambios en mi vida y en mi trabajo. Viajes relámpago que he venido haciendo en los últimos días y tal. Desde la muerte del papá de Pequebú, deshacer la sociedad que traía con un flaco desde hace 4 años aproximadamente, decirle chau a mi asistente, hasta una cirugía en la ATM, una extracción de muela del juicio, dos endodoncias, erradicación casi total del cáncer, un asalto, un robo en mi casa, y un par de sismos; han marcado este inicio, de forma truculenta. Y claro, no es que vengo al blog a escribir un post con la intención de llevarlos a la depresión. No. Sino que sentado frente a un viñedo en La Toscana, después de embriagarme en la cuna del arte en Florentina; he decidido dar banderazo y comenzar la colección 2018, con piezas africanas, plata 725, 925, rodonitas, jades, turquesas, marroquíes, diferentes tipos de engarces, monturas de aretes, piedras, filigranas, oro de 14k y 21k, etc. La paz siempre llega en algún momento. La vertiginosidad de los eventos, sucediéndose uno a uno, siempre confunden a mi cerebro, que muchas veces corre en silla de ruedas.

En esta colección intentaré fusionar técnicas y culturas de pueblos latinos: Italia, México, Argentina, Uruguay. Diseños que traigan algo de los lugares que he pisado, o que han dejado huella profunda en mi memoria.

Los caminos siempre marcan una ruta, un destino. Pero para la parte creativa me gusta soñar sin límites, andarme por brechas, atajos, atardeceres, vino, cerveza, vapeo, orgasmos. Finalmente el arte es una radiografía del alma. Tormentos y sueños, ideas, sangre, vida, amor. Desconozco el número de piezas que tendrá esta colección, solo que el vino y la birra, me hacen idear y divagar por esos campos metafísicos interminables, en donde la razón y la imaginación se hacen el amor y todo comienza a tomar forma.

Finalmente Hiram no murió para morir. Y la vida, de alguna manera, siempre vence a la muerte y viceversa. Primer scouting hacia La Antártica. Un proyecto para National Geographic. Primer conferencia para el tratamiento de Esclerodermias y sus variantes de Esclerósis, Fenómeno Raynaud. Y la publicación de un libro respecto a la Osteopatía, Neurorehabilitación, ECV, FR. ¿Tendré el tiempo suficiente para lograrlo? También me he tatuado, ¡dos nuevos tatuajes en mi epidermis!

Pero lo que siempre he sido termina persiguiéndome; quiero retomar la pintura. Anoche observaba uno de los cuadros de mamá. Me pierdo en sus perspectivas, sus paisajes nostálgicos y hasta melancólicos. Christian me ha enviado un telefoto 300x para mi cámara Nikon. He vuelto a las andadas con la fotografía. Mis 3 únicos libros que he recibido de la Antártida, gracias a Javi, Pocho y Lucrecia. Abracé a mi padre, a mi hermano, le dije te amo a mi hermana, he pensado tanto en mamá, y ahora sé, después de todo, que ella me cuida. No tengo una explicación coherente de esto, pero desde levantarme de la enfermedad, quitarme del camino a gente tóxica, salvarme de sufrir daño en los asaltos, hasta conservar mi círculo cerrado íntimo de amigos y familia, son cosas que no puedo pasar por alto. Gracias por tanto.

El año pasado lancé la colección 8 bracelets (podés mirarla AQUÍ). Todas las piezas quedaron en manos de gente grata. Esta colección por tanto, será de la misma forma. Y como siempre, esto va por vos mamá, y también por vos, Pequebú.

ASTÉRIX & OBÉLIX
2017/08/28

Cuando eres niño, todo es más fácil. Sin duda habrá sinsabores que te harán darte cuenta lo cabrona que puede llegar a ser la vida de adulto, pero en definitiva, todo parece tener solución. Y un día creces. Todo se esfuma. Un día te llenas de melancolía e intentas averiguar si realmente traicionaste tus sueños de niño, o realmente llegaste a ser el adulto que soñaste ser.

En estos días se me ha agolpado mi niñez y de qué forma. Hice un viaje con mi padre y mi hermano y somos tan desconocidos. Tan intolerantes. El mar estaba ahí, tratando de hacer su labor. Pero no sucedió nada. Las expectativas se fueron. Las esperanzas. Todo. Recuerdo que mi padre fue un extraño cuando niño. Siempre estaba de viaje o ausente. Acariciaba a su secretaria en la clandestinidad. Eso lo supe años después. Y ahora acaricia sus recuerdos. Su cabeza está llena de fantasmas. O de piedras. No hubo un chau en el aeropuerto. Fue una oda al surrealismo. Yo observaba los días y sentía que estaba en un lienzo de Dalí. Se me desfiguraron los recuerdos. Con la ausencia de mamá no queda nada.

Y no es que venga al blog a hacer una catarsis absurda ni me coloque en el juego ególatra de víctima y victimario. No queridos forenses. En realidad después de un viaje de mierda siempre viene la calma. Y la calma viene con un recuerdo grande y feliz. Mis primeros cómics.

Esta es la época dorada de mi niñez, cuando mi tío Arturo me llevaba al quiosco a comprar su diario y me compraba una tira cómica. Archie era uno de mis favoritos. Y Astérix. Y los he encontrado. En formato digital. Quizá mi lado romántico nunca me permitió disfrutar tanto los cómics de superhéroes. Vamos, claro que lo disfrutaba, pero siempre me gustaron los personajes con tintes más humanos que los superpoderes. Y de pronto todo toma respiro. Mis ojos se llenaron de agua al leer las primeras líneas de estos cómics. Porque muchas veces los leí con mamá. Y Astérix fue un tema fascinante por sus referencias históricas. Me sentí en aquella mesa después de comer, charlando con mamá, acerca de los comentarios y las fantasías de un niño tan lleno de manías, con condiciones especiales. Mamá siempre tuvo la paciencia conmigo. Siempre. Nunca fui un héroe del todo, pero ella me trataba como si lo fuera. Ojalá pudiera regresar a esa época, en donde mamá me tomaba de la mano para cruzar el boulevard, e íbamos a comprar pan, o me llevaba al Tae Kwon Do. Astérix y Obélix flotaban por la noche en el entramado infinito de mi imaginación. Sus aventuras me inflamaban el pecho de ansias. Quería viajar igual que ellos y llenarme de aventuras. Y crecí con ese recuerdo. Con esa fuerza descomunal de Obélix. Con ese ingenio absoluto de Astérix. Y hace unos días que me enfrenté a esos recuerdos me llené de ansiedades muchas. Y hasta sonrisas. Me hubiera fascinado sentarme a esa mesa mamá, en donde vos lucías radiante y bellísima, con esa sonrisa que iluminaba mis días, y volver a leer estas aventuras, que nunca me abandonaron del todo.

Porque jamás existirá nada que pueda cambiar mi lazo con mamá. Nada. Ni mi padre ni mis hermanos. Y ellos vivirán resentidos conmigo, sabiendo que yo fui el más amado y el más consentido, el más valiente, el más loco. El arte y la literatura siempre me hicieron cómplice con mamá, mi eterno amor.

Y sin más preámbulos, queridos, les comparto de a poco estas primeras imágenes de mis héroes de la niñez.

Y seguramente comenzaré a compartir alguna tira cada domingo. Estén pendientes, porque desde que mamá se fue, no he retomado el blog, pero quizá deba hacerlo, imaginando que mamá aún me lee, y se ríe de mis tonterías. Siempre. Este mate va por vos, mamita amada.

B&W
2017/05/13

All the color was sucked out of my life long ago.

20 COSAS QUE AMO
2017/01/04

Me ha pasado que llego a casa por la noche, me detengo un momento y cuestiono qué es lo que amo hacer en esta vida. Hay muchas cosas, sin duda. Pero hay cosas que marcan mi vida en todo momento. 
 Lo que más amo al llegar a casa sin duda, es la fiesta que hace Simona cuando me escucha entrar y los maullidos de Félix.

Hay cosas simples. Y algunas no tanto. Pero intentaré hacer un listado con las cosas que amo.  

1. Sentarme con Simona en el sillón. 

 2. Sentar a Félix ronroneando en mis piernas. 

 3. Escuchar las olas romper en la playa por la noche. 

 4. Un atardecer frente al océano. 

 5. Hacer el amor. 

 6. Cebar un buen mate. 

 7. El vapeo. 

 8. Manejar cuando no hay tráfico. 

 9. Crossfit. 

10. La pizza. 

11. Mirar una serie. 

12. Ir al cine y comer palomitas. 

13. El asado y el salmón. 

14. Los documentales de leones. 

15. Hablar con papá por teléfono y que me diga que me quiere. 

16. Crear (pintar, escribir, caligrafía, proyectar, hacer renders, diseñar joyería, fotografía) 

17. Osteopatía. 

18. Los alfajores. 

19. Mis hermanos. 

20. Jacob.

SEÑORAS CABEZAS LILAS
2015/02/13

Las señoras que se tiñen el cabello de lila, también son hijas de dios. O al menos deberían. No sé si Nostradamus haya profetizado a estas señoras, o quizá sea una señal apocalíptica del fin de los tiempos. Sea como sea, estas señoras cohabitan con nosotros. Puede ser tu vecina, la mamá de algún amigo, tu amada suegra, o la señora de la tanda. Pueden ser espías rusas, Reptilianas o Illumanitis. A mi en lo personal me asustan. Podrían ser un pararrayos en forma de señoras, o un recordatorio de que la humanidad está en decadencia.

Pero las señoras de cabello lila salen a la calle, cruzan las avenidas, compran una coca cola, o un té chai. Van al supermercado, y compran cilantro. Pasean a sus perritos chihuahueños, o las más pudientes, sus french poodle toy’s. Ya no creen en el amor. Huelen a naftalina o a algún perfume de Avón. Algunas son Testigos de Jehová, y con la Atalaya en la mano, se acercan al timbre de tu casa, amenazantes. Saben que la Tierra es redonda, y que Michael Jackson no murió, sino que fingió su muerte porque debía muchos impuestos.

Usan anteojos grandes, muchas veces bifocales, con una cadena dorada al cuello, para evitar que se les caigan. Entre ellas no se hablan. Al menos no he visto a dos cabezas lilas juntas compartiendo el café. Quizá sus convenciones sean clandestinas, en un lugar secreto, con aquelarres y rituales malditos.

Pensar que tu novia podría convertirse en una cabeza lila cuando llegue a la vejez, es aterrador.

Quizá el bastón que algunas traen, sea solo un sable de luz y ellas sean un Jedi de Cabeza Lila. No sé que poderes sobrenaturales tengan. No necesitan un smartphone porque tienen una ouija en su casa.

Quizá el cabello lila mejore las ondas de radio interestelares, y puedan así, recibir instrucciones de inteligencias extraterrestres, para aniquilar a la raza humana.

Sea como sea, hoy vi a una señora Cabeza Lila, paseando a su perrito. Quise tomarle una foto, pero su chofer medía dos metros, y no quise que me rompiera la cara en pedacitos.

¿También se teñirán el pubis de lila?

MIÉRCOLES DE SIMONA
2015/01/29

Miércoles de Simona. Bueno no. Ya sé que no es una idea extraordinaria hacer una sección para Simona. Perdería a los lectores que me quedan. Y además está el tema de que a Simona no le gusta ser fotografiada. Se parece a mí en eso, y en el gusto obsesivo por la pizza. Por alguna extraña razón cuando Simona ve la cámara o el teléfono dirigido a ella, se da vuelta y huye. Muy pocas veces he logrado alguna fotografía buena de ella.

Hoy le tocó baño. La chica de la estética canina me dijo que era hermosa mi perrita. Le comenté que ya he visto sus cambios hormonales, debido a su operación y su edad. Ya tiene 9 años Simona. Y le he encontrado algunas canas. Me dijo que mi perrita es “tragaños”. Que luce muy bien y que ella hubiera jurado que andaba sobre los 4 años. Me sentí como una señora vientruda orgullosa de su hijo en el kínder porque la maestra le puso una estrella en la frente. O porque hizo “los palitos derechitos”*.

Estoy feliz que Simona esté sana. Soy un padre orgulloso y afortunado.


Mientras escribo, Simona muerde su hueso de carnaza, y de vez en cuando me mira, mientras la noche nos absorbe a todos, lentamente.

*Xavier López “Chabelo”

VIERNES FOTOGRÁFICO: EN DONDE HAY PELO HAY ALEGRÍA
2015/01/24

Así es amiguitos. Dejarse la barba, al menos las primeras 4 semanas, es, según la Biblia de las Barbas, un verdadero suplicio.

Después todo es risa y diversión. Después de casi 10 años, he decidido no afeitarme al menos el primer trimestre del año.

Así que para este Viernes Fotográfico, he decidido subir esta selfie. Llevo 3 semanas sin afeitarme.

¿Por qué enamorarse de un hombre con barba?

Porque en donde hay pelo hay alegría.

Si bien es cierto, regresar a la barba me hace recordar mis viajes de mochila y cámara. Fronteras y hoteles, hostales, gente copada, hijos de puta; justo cuando me tejí un dreadlock en mi barba, y una trenza con un hueso de rinoceronte (una pieza tubular de dos pulgadas de alto y una pulgada de diámetro, que conseguí en Marruecos). Es la época de cuando trabajé como fotógrafo en National Geographic. Era libre y salvaje.

Hoy estoy en otro momento de mi vida. Pero tengo la respuesta a todo:

Porque donde hay pelo hay alegría. Ejemplo:

¿Por qué usar la barba supone beneficios?

Porque donde hay pelo hay alegría.

¿Por qué me hace tan sexy dejarme la barba?

Porque donde hay pelo hay alegría.

¿Por qué no me llamaste?

Porque donde hay pelo hay alegría.

¿Por qué llegaste tarde a la oficina?

Porque donde hay pelo hay alegría.

Y así podría contestar cualquier pregunta relacionada con la barba.

Lo que sí es cierto, es que gozar de una barba tupida y cerrada, es casi sinónimo de buena genética. LOL.

Recuerden que diosito es barbón. Su hijo y sus apóstoles.

Perdón por no ser lampiño.

AL AEROPUERTO
2014/12/28

Odio tener que manejar al aeropuerto. Pero esta vez me tocó ir de copiloto. Así que pude hacerles este video. Para que lo vean.

Véanlo. No sean cabrones.

VIERNES FOTOGRÁFICO: TORRE ELÉCTRICA
2014/12/19

Hay una App que realmente disfruto: Hipstamatic. Es lo más parecido a disparar con una vieja Lomo LCA o una Polaroid. No hay post-edición. Solo escoges (digitalmente) tu lente, la película y la carcasa de la cámara y voilà. Tiene su propia red social, pero no es como Instagram, que todo puede editarse y corregirse. Aquí es tal cual disparas. No hay más. Austera y poderosa. Y he logrado imágenes interesantes con ella. En fin, el post no es para recomendar una app. Hay miles de blogs especializados en ello. Yo solo estoy retomando el Viernes Fotográfico…

Hoy caminando me encontré esta torre eléctrica, y me pareció interesante la perspectiva desde el suelo. Además de que no tenía mucha inspiración, pero la foto ahí está, honesta, y de primera intención. Quiero aclarar que no es un post relleno. ¿O sí? En fin. Torre eléctrica. Apuren los tragos, ojalá mañana todos amanezcamos crudos. Salud.

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