Archive for the ‘Cotidiana’ Category

B&W
2017/05/13

All the color was sucked out of my life long ago.

20 COSAS QUE AMO
2017/01/04

Me ha pasado que llego a casa por la noche, me detengo un momento y cuestiono qué es lo que amo hacer en esta vida. Hay muchas cosas, sin duda. Pero hay cosas que marcan mi vida en todo momento. 
 Lo que más amo al llegar a casa sin duda, es la fiesta que hace Simona cuando me escucha entrar y los maullidos de Félix.

Hay cosas simples. Y algunas no tanto. Pero intentaré hacer un listado con las cosas que amo.  

1. Sentarme con Simona en el sillón. 

 2. Sentar a Félix ronroneando en mis piernas. 

 3. Escuchar las olas romper en la playa por la noche. 

 4. Un atardecer frente al océano. 

 5. Hacer el amor. 

 6. Cebar un buen mate. 

 7. El vapeo. 

 8. Manejar cuando no hay tráfico. 

 9. Crossfit. 

10. La pizza. 

11. Mirar una serie. 

12. Ir al cine y comer palomitas. 

13. El asado y el salmón. 

14. Los documentales de leones. 

15. Hablar con papá por teléfono y que me diga que me quiere. 

16. Crear (pintar, escribir, caligrafía, proyectar, hacer renders, diseñar joyería, fotografía) 

17. Osteopatía. 

18. Los alfajores. 

19. Mis hermanos. 

20. Jacob.

SEÑORAS CABEZAS LILAS
2015/02/13

Las señoras que se tiñen el cabello de lila, también son hijas de dios. O al menos deberían. No sé si Nostradamus haya profetizado a estas señoras, o quizá sea una señal apocalíptica del fin de los tiempos. Sea como sea, estas señoras cohabitan con nosotros. Puede ser tu vecina, la mamá de algún amigo, tu amada suegra, o la señora de la tanda. Pueden ser espías rusas, Reptilianas o Illumanitis. A mi en lo personal me asustan. Podrían ser un pararrayos en forma de señoras, o un recordatorio de que la humanidad está en decadencia.

Pero las señoras de cabello lila salen a la calle, cruzan las avenidas, compran una coca cola, o un té chai. Van al supermercado, y compran cilantro. Pasean a sus perritos chihuahueños, o las más pudientes, sus french poodle toy’s. Ya no creen en el amor. Huelen a naftalina o a algún perfume de Avón. Algunas son Testigos de Jehová, y con la Atalaya en la mano, se acercan al timbre de tu casa, amenazantes. Saben que la Tierra es redonda, y que Michael Jackson no murió, sino que fingió su muerte porque debía muchos impuestos.

Usan anteojos grandes, muchas veces bifocales, con una cadena dorada al cuello, para evitar que se les caigan. Entre ellas no se hablan. Al menos no he visto a dos cabezas lilas juntas compartiendo el café. Quizá sus convenciones sean clandestinas, en un lugar secreto, con aquelarres y rituales malditos.

Pensar que tu novia podría convertirse en una cabeza lila cuando llegue a la vejez, es aterrador.

Quizá el bastón que algunas traen, sea solo un sable de luz y ellas sean un Jedi de Cabeza Lila. No sé que poderes sobrenaturales tengan. No necesitan un smartphone porque tienen una ouija en su casa.

Quizá el cabello lila mejore las ondas de radio interestelares, y puedan así, recibir instrucciones de inteligencias extraterrestres, para aniquilar a la raza humana.

Sea como sea, hoy vi a una señora Cabeza Lila, paseando a su perrito. Quise tomarle una foto, pero su chofer medía dos metros, y no quise que me rompiera la cara en pedacitos.

¿También se teñirán el pubis de lila?

MIÉRCOLES DE SIMONA
2015/01/29

Miércoles de Simona. Bueno no. Ya sé que no es una idea extraordinaria hacer una sección para Simona. Perdería a los lectores que me quedan. Y además está el tema de que a Simona no le gusta ser fotografiada. Se parece a mí en eso, y en el gusto obsesivo por la pizza. Por alguna extraña razón cuando Simona ve la cámara o el teléfono dirigido a ella, se da vuelta y huye. Muy pocas veces he logrado alguna fotografía buena de ella.

Hoy le tocó baño. La chica de la estética canina me dijo que era hermosa mi perrita. Le comenté que ya he visto sus cambios hormonales, debido a su operación y su edad. Ya tiene 9 años Simona. Y le he encontrado algunas canas. Me dijo que mi perrita es “tragaños”. Que luce muy bien y que ella hubiera jurado que andaba sobre los 4 años. Me sentí como una señora vientruda orgullosa de su hijo en el kínder porque la maestra le puso una estrella en la frente. O porque hizo “los palitos derechitos”*.

Estoy feliz que Simona esté sana. Soy un padre orgulloso y afortunado.


Mientras escribo, Simona muerde su hueso de carnaza, y de vez en cuando me mira, mientras la noche nos absorbe a todos, lentamente.

*Xavier López “Chabelo”

VIERNES FOTOGRÁFICO: EN DONDE HAY PELO HAY ALEGRÍA
2015/01/24

Así es amiguitos. Dejarse la barba, al menos las primeras 4 semanas, es, según la Biblia de las Barbas, un verdadero suplicio.

Después todo es risa y diversión. Después de casi 10 años, he decidido no afeitarme al menos el primer trimestre del año.

Así que para este Viernes Fotográfico, he decidido subir esta selfie. Llevo 3 semanas sin afeitarme.

¿Por qué enamorarse de un hombre con barba?

Porque en donde hay pelo hay alegría.

Si bien es cierto, regresar a la barba me hace recordar mis viajes de mochila y cámara. Fronteras y hoteles, hostales, gente copada, hijos de puta; justo cuando me tejí un dreadlock en mi barba, y una trenza con un hueso de rinoceronte (una pieza tubular de dos pulgadas de alto y una pulgada de diámetro, que conseguí en Marruecos). Es la época de cuando trabajé como fotógrafo en National Geographic. Era libre y salvaje.

Hoy estoy en otro momento de mi vida. Pero tengo la respuesta a todo:

Porque donde hay pelo hay alegría. Ejemplo:

¿Por qué usar la barba supone beneficios?

Porque donde hay pelo hay alegría.

¿Por qué me hace tan sexy dejarme la barba?

Porque donde hay pelo hay alegría.

¿Por qué no me llamaste?

Porque donde hay pelo hay alegría.

¿Por qué llegaste tarde a la oficina?

Porque donde hay pelo hay alegría.

Y así podría contestar cualquier pregunta relacionada con la barba.

Lo que sí es cierto, es que gozar de una barba tupida y cerrada, es casi sinónimo de buena genética. LOL.

Recuerden que diosito es barbón. Su hijo y sus apóstoles.

Perdón por no ser lampiño.

AL AEROPUERTO
2014/12/28

Odio tener que manejar al aeropuerto. Pero esta vez me tocó ir de copiloto. Así que pude hacerles este video. Para que lo vean.

Véanlo. No sean cabrones.

VIERNES FOTOGRÁFICO: TORRE ELÉCTRICA
2014/12/19

Hay una App que realmente disfruto: Hipstamatic. Es lo más parecido a disparar con una vieja Lomo LCA o una Polaroid. No hay post-edición. Solo escoges (digitalmente) tu lente, la película y la carcasa de la cámara y voilà. Tiene su propia red social, pero no es como Instagram, que todo puede editarse y corregirse. Aquí es tal cual disparas. No hay más. Austera y poderosa. Y he logrado imágenes interesantes con ella. En fin, el post no es para recomendar una app. Hay miles de blogs especializados en ello. Yo solo estoy retomando el Viernes Fotográfico…

Hoy caminando me encontré esta torre eléctrica, y me pareció interesante la perspectiva desde el suelo. Además de que no tenía mucha inspiración, pero la foto ahí está, honesta, y de primera intención. Quiero aclarar que no es un post relleno. ¿O sí? En fin. Torre eléctrica. Apuren los tragos, ojalá mañana todos amanezcamos crudos. Salud.

CICLOS Y CÍCLOPES
2014/12/19

Hoy ha sido uno de los días más extraños de mi vida. Y cuando me refiero a extraño, quiero decir que juego con muchos sentimientos encontrados. Y es en donde involucro a la gente que existe en mi vida. Al pequeño núcleo que siempre está alrededor de mi. Siempre he sido un tipo cerrado, antisocial hasta más no poder, errático, observador, instintivo, silencioso…

Le dije chau a un auto que tuve durante años. Un compacto que tenía un valor estimativo muy grande. Al venderlo, desde la negociación casi inflexible de mi parte, hasta la forma de pago, se me agolparon infinidad de recuerdos. Porque a las cosas le damos un valor por las vivencias, y no por lo que en realidad cuestan. Mamá sabía muy bien eso, y me lo transmitía en cada una de sus acciones.

¿Cómo olvidar que mamá y yo fuimos juntos a la agencia y ella lo escogió? Las veces que ella se subió a él. O cuando Simona, mi perrita, tuvo su primer paseo en auto. Cuando lo usé de casa en Oaxaca porque recién había llegado a esa ciudad y tenía conmigo solamente mis cuadros y mis sueños (y creo que 20usd en el bolsillo).

Chevy

Es solo un auto, y les puede parecer estúpido mi post (cosa que me chupa un huevo), pero a mí me afecta de alguna forma, me toca fibras el hecho de haber vendido el auto, porque con él se van historias, momentos en la línea de tiempo, que es  mi tiempo, el que tengo en este planeta y en este país…

Desde que no acepté el efectivo de mano, por miedo a que los billetes fueran falsos, o me secuestraran a dos calles y me quitaran el monto, hasta dudar de una transferencia bancaria y cerrar la operación dentro del banco. Así  las cosas. Le tomé una foto al auto, y lo guardé, como guardo tantas cosas en mi mirada y en mis recuerdos.

Tal vez soy un viejo prematuro, y pido a gritos que me saquen al parque a tirarle migas a las palomas. Pero en realidad lo es todo. Son las fechas decembrinas, los recuerdos, la ausencia de mamá, la caótica ciudad y sus entrañas, la gente que a veces me cansa…

Hoy tomé una clase de Yoga para relajarme, tomé una clase de Calistenia para potencializarme, no quise entrenar  Crossfit; hablé por teléfono con papá, con mi hermana, para pedir apoyo, sin decir nada, solo para escuchar que alguien me dijera que todo saldría bien, sin decirlo; cuando a mitad de la noche me doy cuenta de que nada está bien, o que sí lo está, y casi no me doy cuenta.

Finalmente lo ciclos se van cerrado de a poco. Se nublan los cielos, o el Sol reporta extraña actividad y la ciencia se vuelve loca tratando de explicar nuestro inexplicable origen. La vida es esto, jamás nos vamos a llevar un auto cuando muramos. Pero sí todos los recuerdos, de lo que vivimos en él, con él, y sin él.

No pasa nada. No sé ni porque estoy escribiendo esto. Solo hoy me sentí solo y asustado. Pero mañana será otro día. Y es probable que amanezca vivo. Si es así, después postearé cualquier otra cosa, porque el blog no se cierra, aunque se me cierren los ojos, mis adorados cabrones.

¿Por qué he titulado el post “Ciclos y Cíclopes”? Por ninguna razón, pero el título sonaba casi a literatura… Ustedes perdonen mi cinismo…

 

BLOG 2.0
2014/12/03

Ha pasado tanto desde que no me acerco a mi blog. Pero el blog ha sido parte de mi vida, desde antes que YouTube tuviera anuncios, o cuando todos éramos amigos de Tom en MySpace y gastábamos horas y horas cambiando la apariencia de nuestros profiles con códigos de HTML y nacía con mucha fuerza Suicide Girls. Yo ya tenía un par de blogs y ganaba lectores de forma inexplicable.

Compartí cuentos, injusticias, poemas, fragmentos de mi diario, cortometrajes, programas de radio, podcasts, desilusiones, idioteces, lágrimas, fotografías, algunos viajes… siempre algo de mi.

La vida es una cabrona, y esta gran frase llena de verdad no es mía, pero siempre la pienso. Es de Arturo Ripstein, un grandísimo cabrón.

Cerré blogs que ya no quise administrar, proyectos que me entusiasmaron hasta el desvelo, hasta las noches de insomnio, y cumplieron en su momento su misión, y terminaron, como todas las cosas buenas que tienden a terminar. Pero este blog no lo he cerrado. No entiendo aún por qué. Tal vez porque le tengo un gran cariño, tal vez porque era el único blog que leía mamá, y que papá merodea de vez en cuando para saber en qué estoy.

Y no me estoy despidiendo ni tampoco calculo que lean todo este post, largo, desarticulado y no del todo tan sin sentido. No.

Sucede que alguien me ha escrito, una especie de Doppelgänger, y no supe qué contestar. Porque a veces tiendo a ser un antisocial. O no entiendo por qué a veces tardo en contestar. Pero desde acá te contesto Juan Francisco H. Rodriguez: Gracias totales.

Me puse a revisar mis estadísticas, y encontré que aún tengo visitas, a pesar de que he dejado de postear.

¿Será que tengo más visitas cuando no escribo que cuando escribo regularmente? No lo sé.

Siempre he tenido problemas de atención, y me aburro rápido de las cosas. Por eso creo en el trabajo de “primera intención”. No concibo ninguna obra plástica o artística sin que sea trabajo de primera intención. Claro que en la plasticidad existen etapas creativas, pero en la literatura, en la poesía, valoro el trabajo fresco de la idea primera. Detesto los textos estudiados, y las correcciones de estilo. Los detecto de entrada, y es la literatura barata, la mediocridad de escritorsuchos, escribanos sin talento. El oficio es uno, y el talento otro.

Después de lo de mamá, no he podido terminar un solo texto. Los dejo a la mitad y después termino por borrarlos. Pero volveré a lo que soy. Sacaré mi cámara, mi caballete, y mis poemas.

Pero dicho sea de paso, retomaré el blog, no entiendo bien por qué, ni para qué, idéntico a cuando lo abrí, y quiero que quede asentado en el acta, Su Señoría.

A vos, mamá, siempre.

LOS VETERINARIOS DE MIERDA
2014/05/12

Muchas cosas han pasado estas últimas semanas. Un cambio radical además de los ya sabidos. Vamos, que de cualquier forma las cosas terminan y los cambios deben de hacerse aunque nos duelan los testículos. Nunca fui lo suficientemente bueno para tomar decisiones acertadas en mi vida. Pero sin duda he sabido defender mi mundo a garra y espada. He viajado, como decía el poeta, con un ladrillo bajo el brazo para mostrar al mundo cómo es mi casa. La primera vez que me salí de casa soñaba con ser libre. Mirar de frente al horizonte y aventurarme a conocer lugares insólitos. Tenía miedo, claro, ante lo desconocido. Me he encontrado a gente maravillosa en este andar, y gente de mierda. No encuentro alguna otra forma de clasificar a la gente. Aunque debieran existir subgrupos de la gente de mierda. La gente de mierda cobarde, que te da por la espalda, pero esconden la mano, y la gente de mierda que de frente ataca. De ésta última hay muy pocas personas. Podría respetar dignamente a un enemigo por el simple hecho de atacar de frente. Pero tampoco tengo enemigos. La gente de mierda a la que me refiero, es a esa gentecilla que existe como parásito en la sociedad. Sin talentos, sin ideas propias, esas fuerzas brutas que mueven los audaces. ¿Por qué digo todo esto, queridos amigos, fans y lectores? Bueno, entremos en materia…

Hace unas semanas había detectado que Simona, mi amada cocker spaniel, tenía una infección en sus orejas. Es una infección común en esta raza. Y esto se debe a que se acumula cierta humedad bajos sus enormes orejas. Así que fui a la Veterinaria Valle Dorado, sobre boulevard Valle Dorado, y el veterinario me dijo que necesitaba un tratamiento, le limpió las orejas a Simona con un algodón. Me dijo que no tenía el medicamento, que debía comprarlo en alguna otra parte y llevarle a Simona al día siguiente. Me dijo que le debía quinientos pesos. Vamos, quinientos pesos se pagan. Pero ¿Quinientos pesos por limpiar con un algodón las orejas de Simona en menos de un minuto? Seamos sensatos. Además que el grandísimo cabrón trata a las mascotas como si fueran objetos, me dice que le debo QUINIENTOS PESOS más DOSCIENTOS PESOS (alrededor de $60USD) del baño de Simona. Le pregunté si al día siguiente también me cobraría esa misma cantidad, y me dijo que no, que solo me cobraría trescientos cincuenta pesos ($20USD). Bueno, se me subió la sangre a la cabeza y pensé todas las posibilidades. Desde castrarlo, romperle la nariz, quemarle su veterinaria o pagarle. Decidí por la última: le pagué. Me salí con Simona y fui a recoger mi auto el autolavado, que está a dos calles. Y cuando pasé, vi al veterinario salir de La Barbacoa El Mexiquense, que está a un lado de su veterinaria, con una sonrisa de satisfacción. El grandísimo hijo de puta se fue a desayunar barbacoa con el dinero, producto de sus ganancias, por haber pasado algodón en las orejas de Simona. Decidí no atropellarlo.

Vamos, que a nivel profesional siempre he sido muy respetuoso, porque lo que hay atrás de un simple acto profesional, involucra horas de estudio, experiencia, etcétera. Pero no se necesita un título profesional para decirme lo que yo ya sabía sin tener una puta idea de la medicina veterinaria: Simona tiene una infección en las orejas. Vamos, que cualquier idiota podía percatarse de eso, yo mismo lo hice, y por esa razón la llevé a consulta. Cambié de veterinaria.

Sobre el Blvd. De los Continentes hay una clínica pequeñita, llamada Chuchos y Mininos. Honestamente el nombre me dio cierta ternura. Y ahí estoy, con un médico veterinario zootecnista llamado Cuauhtémoc Rocha. Un tipo al que voy a definir con una sola palabra: Amoroso. Un profesional sin duda, además de que ama su profesión. Su diagnóstico fue, que además de la infección en las orejas, Simona presentaba un cuadro de Hipertiroidismo, por la falta de brillo en su pelo, y alguna otra sintomatología. Me dijo que él confiaba mucho en un médico muy experimentado, llamado Francisco Álvarez Cámara. Así que tuve que llevar a Simona a la calle de Copérnico, en la Col. Anzures. Además de que el doctor me cobró 1,500 pesos ($120USD) por la consulta, detectó un tumor y una infección en el útero de Simona. Se operó de emergencia y estuvo hospitalizada 3 días. Debo decir lo siguiente: Cuauhtémoc Rocha y Francisco Álvarez, tratan con un amor especial, real y no fingido, a las mascotas. Hay humanismo y profesionalismo. Y pagas lo que tengas que pagar. Aunque sean 1’500USD por la operación.

¿Y a qué viene todo esto? Bueno, a que la gente de mierda siempre aparece cuando menos los necesitas, pero que también aparece la gente honesta. Y esto equilibra un poco a la sociedad.

Ahora estoy de enfermero en casa cuidando a Simona. Lo cómico de esto, es que Félix, mi gatito, imita a Simona, y se echa como si estuviera convaleciente. No sé cómo sentirme al respecto. Respeto la decisión de Félix y la solidaridad para con Simona. Debo llevarles la comida al sillón a ambos. Y ahí están, esperando que yo corte el jamón y las salchichas en pedacitos, y se los dé en el hocico, mientras miran el televisor. ¿Habíais imaginado a alguna mascota que mira el televisor?

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