NAVIDAD 2009

Camino por debajo de las sombras hasta llegar a mi auto. Tardo un par de minutos en encontrar la llave. Veo como un hombre se me acercaba torpemente. Su vestimenta se reduce a harapos, su barba y su sonrisa amarillenta delatan la falta de esperanzas. Le falta un diente. Yo sonrío sin mucho ánimo, mientras aprieto el botón de los seguros de las puertas. “Feliz Navidad” me dice con la mirada vidriosa. El olor a alcohol me da náuseas. Una patrulla se detiene y los oficiales me preguntan si está todo en orden. Yo asiento con la cabeza, sin mucho ánimo. Saco el único billete que traigo en el bolsillo. Se lo doy al hombre de la noche. Este se aleja con la velocidad de una tortuga. La bóveda parecía abrazar el cosmos. La luna no está en ninguna parte, pero las estrellas titilaban a lo lejos, como un mar de lenguas. La Noche Buena me ha dado cosas maravillosas. La sonrisa de mi padre, la bendición de mi madre. Hay hombres tristes por toda la ciudad. Quizá un poco más de vino me haría olvidar el frío que golpea las calles. Las luces se van apagando de a poco. El semáforo me indica que debo avanzar y perderme por las venas de la ciudad. Pero hay injusticias que aún me molestan. Quizá la barba de ese hombre, o su mugre. Quizá los policías que avanzan por la calle como orugas, o como marmotas. Tengo ganas de abrazarme a mi madre, y escuchar de sus labios que todo está bien. Que ese hombre allá afuera es sólo un vagabundo que cruza ciudades y países. Y que en su andar, va dejando una estela de experiencias, o secuelas de paz. Mis ojos están llenos de inviernos y de otoños, como gritos de carne viva. De niño perseguía la libertad cuando mi madre me tomaba de la mano para cruzar la calle. Corría por la pradera, con mi cometa, persiguiendo esa misma libertad. Mudarse a un país extraño, entre muchas otras cosas, sirve para medir la cantidad de libertad que he alcanzado. Sigo siendo ese niño que corre tras de su cometa. Aunque la navidad sea triste para algunos, hoy estoy contento. Quizá lo más triste suceda cuando me llegue el recibo de la luz.

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