SIENDO UN CASCARRABIAS

Con el paso del tiempo, me he hecho un cascarrabias. Lo sé. Bueno, aunque debo reconocer que no es con el paso del tiempo, sino desde que nací. Nací enojado. Y no sé bien porqué. Sólo estaba enojado. Creo que me sentía muy bien viviendo en mi nube, tocando y entonando Salmos al Señor. Pero nada, que tuve que nacer. Y aún cuando nací bajo el cobijo de una familia que lo único que me ha dado es amor, yo estaba enojado. Enojado de nacer. No con esto quiero decir que me arrepiento de haber nacido, no, absolutamente no. Creo que el nacer es lo mejor que me ha pasado en la vida. Porque creo que sino hubiera nacido, no hubiera hecho muchas cosas. Igual estaría enojado. Eso de andar con las nalgas al aire, volando de nube en nube con dos alas que me lastimaban la espalda (ahora entiendo porque mi dolor de espalda) tocando el arpa, es para poner de malas a cualquiera. O quizá ésta sea la verdad del porqué ya venía enojado. Llevaba siglos tocando el arpa. Siempre la misma canción. Y yo queriendo hacer jazz. ¿Porqué en lugar de un arpa no me dieron un saxofón? Un gran misterio que aún no logro develar. Y quizá esa sea la única razón por la que padezco de insomnio.

Y me encabronan muchas cosas. Lo sé. Por ejemplo, cuando Mark Turner (uno de mis saxofonistas favoritos) se pone a trabajar con una sierra de disco redondo cortando leña para su chimenea en lugar de estar tocando su sax, me encabrona. Y lo digo con total convicción. ¿Cómo puede ser que un tipo de lo más talentoso se quede en casa engordando, cortando leña, debiendo estar en los escenarios? Y para colmo, sufre de un accidente y se rebana los dedos. Mierda. Es como cuando muere Miles Davis. Hay personas que de verdad son insustituibles. Son cosas que me molestan, me enferman, me inflaman los testículos sistemáticamente y termino postrado en cama, con dolor de ano, o con migraña. (Lamento la jerga latinoamericana de mis expresiones, pero carecerían totalmente de dramatismo si la frase anterior tuviera palabras que “encajan en los estándares sociales y de buen gusto”).

Pero hay dos cosas irremediables ante estos sucesos. Uno es que Mark Turner, después de una cirugía complicadísima, está de vuelta en los escenarios desde el pasado mes de Febrero, según afirma David L. Adler en su blog (Good news: Mark Turner has slipped back on stage); y Dos, que he nacido, que estoy vivo, y que aunque sea un cascarrabias, tengo muchos sueños que nadie podrá arrebatarme. Nunca.

Mientras tanto, escuchare “Lost Ocean” de Mark Turner, mientras sigo cazando dragones en tierras lejanas con la resortera de mi niñez.

There are no comments on this post.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: