MALDITAS OJERAS

Y esto me pasa generalmente cuando estoy involucrado en un proyecto, ya sea arquitectónico, o de diseño. Tengo que desvelarme repetidamente hasta quedar idiota de tanto desvelo.

He convivido con muchos arquitectos desde que dejé la universidad, y pseudo arquitectos, y pendejos que ni arquitectos son, ni llegarán a ser. Secretarias con el vientre de fuera, teñidas de rubio y con una pinta de prostitutas.

Y he observado que todos ellos (excepto las secretarias con el vientre de fuera, teñidas de rubio y con una pinta de prostitutas), con los que he compartido desvelos, se tocan los huevos mientras están frente a la computadora, hasta que les salen callos de tanto tocárselos.

Ahora mismo debería estar en la cama, rezando un padrenuestro, o haciendo el amor, o simple y llanamente durmiendo. Pero no es así.

Y es que por las mañanas, soy una especie de Amy Winehouse, caminando como un zombie y con unas ojeras tremendas. No me drogo, pero lo parece, por mis continuos desvaríos mentales y mi incapacidad de hablar más de un minuto sin soltar la palabra “pene”, aunque sea fuera de contexto, puedo introducirla al final de otra frase “Ayer cené lasagna. Pene.” o algo así.

Aunque bueno, tampoco disto mucho de lo que soy normalmente, así que no hay de qué preocuparse.

Y sí, este post es sólo una excusa para contarles que me estoy rascando los cojones; y a dos manos, además.

There are no comments on this post.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: