ATTACK (Kiki)
2012/01/16

Finalmente, y después de casi 4 meses sin comer, Kiki anoche se cenó esta suculenta cucaracha de Madagascar. Kiki, mi Tarántula Rosada, es una mascota un tanto extraña. En más de una ocasión a acaparado toda mi atención. Y es que su comportamiento solitario e independiente, su desenfado, esa cautela con la que se mueve, me hacen admirar y quedar seducido, amar a la vida en cualquiera de sus formas.

Ya sé que hay personas que no pueden ver una araña. Yo, en cambio, soy muy dado a observar las técnicas instintivas de Kiki. Me informan que es muy grotesco ver a una tarántula comer. Yo pienso que es más grotesco ver a Agustin Carstens comiendo Kentucky Fried Chicken.

¿Ustedes que opinan? Debatan, forenses.

 

ECDISIS DE KIKI: PROCESO
2010/04/12

Anoche que llegué a casa, hice lo que siempre hago. Besar a Simona y Félix, alimentarlos, jugar con ellos. Después fui a revisar el terrario de Kiki. El comportamiento de Kiki me desquicia. Sí, me trastorna totalmente. Me llena de pavor. Llevo meses preocupado. Me he documentado a fondo para entender el porqué Kiki (mi tarántula) ha decidido dejar de comer (aproximadamente desde Octubre del 2009). Existe registro de esta especie (Grammostola Rosea, o mejor conocida como la Tarántula Rosada) que han dejado comer por un año; y sin motivo aparente, vuelven a comer. Documenté en video como Kiki rechazaba a los pinkies. El video lo puedes encontrar AQUÍ. El 26 de Febrero del 2010, hace casi dos meses y medio escribí en el blog acerca de su muda de piel, con detalles y fotografías de cómo Kiki tejió y tapó totalmente su nido. El post ACÁ Es decir, Kiki tiene una muda de piel retrasada. Generalmente se abstienen de alimento un mes como máximo (Kiki lleva 6 meses sin probar bocado) antes de comenzar a cambiar de exoesqueleto. Cosa que no sucedió. Hasta hoy. Escribiré pues el proceso, para lo que tienen una tarántula por mascota, y quieran entender paso por paso la evolución y el desenlace de este duro proceso que supone su crecimiento. Mi preocupación es que Kiki ha llegado obviamente desnutrida. ¿Sobrevivirá? Veamos…

Hay ciertos indicios que nos pueden ayudar a saber si nuestra tarántula mudará:

- Suelen dejar de comer cierto tiempo antes. Este periodo de tiempo variará según el tamaño del animal. Muchas veces dejaran de comer sin ser esto objeto de la llegada de la muda ya que puede que simplemente este saciada y reinicie su alimentación en breve.

- Las especies con pelos urticantes suelen mostrar una calva en el opistosoma (abdomen), el cual irá oscureciendo al acercarse el momento y esto es debido a la creación del nuevo tegumento bajo la vieja piel.

- En especies arbóreas o escavadoras podremos intuir el cambio gracias a que estas se encerraran durante un largo periodo en su madriguera.

- Se mostrará más tranquila y menos agresiva.

- Mostrara colores más pálidos de lo habitual.

El proceso de muda

Cuando llegue el momento la araña creará una “cama” con telaraña y se tumbará boca arriba. En especies terrestres como T.blondi o L.parahybana esta cama será reforzada con pelos urticantes para evitar el acercamiento de posibles depredadores (durante el proceso estarán completamente indefensas ante cualquier peligro).

 Una vez tumbadas podrán mantenerse en esta posición durante bastante tiempo, después el cefalotórax empezará a abrirse y nuestra araña iniciará el desprendimiento de la vieja piel (este proceso puede duras varias horas). Una vez se desprenda del exoesqueleto podremos notar un crecimiento de nuestra tarántula, exceptuando el abdomen que se mantendrá del mismo tamaño produciendo un efecto de delgadez. También notaremos un cambio de color (el animal estará blanquecino) este tono irá oscureciendo con el secado del nuevo exoesqueleto al contacto con el aire, mostrando finalmente unos colores más vivos que los que tenia anteriormente. Una vez terminado este proceso la tarántula quedará boca arriba durante un tiempo y luego se levantará.

Empieza el secado de la nueva piel y con él nuestra araña realizará raros movimientos y posturas para evitar que su nueva “armadura” se quede rígida e impida su movimiento.

Las spiderling realizan el cambio en mucho menos tiempo, la duración del proceso suele estar directamente relacionada con el tamaño del animal.

El momento preferido para realizar la muda será durante la noche, a pesar de esto, recomiendo encarecidamente la observación de este fenómeno.

Temperatura e higrometría (humedad)

La temperatura y humedad del terrario serán decisivas. Si pasamos por alto estos dos factores podremos ocasionar lesiones o la muerte del animal.

La humedad: es un elemento determinante, con un leve aumento de ésta facilitaremos notablemente el proceso. De hecho, una tarántula siempre buscará el lugar con la humedad más adecuada para mudar, aún siendo especies de clima seco.

Ejemplo: si mantenemos una Brachypelma smithi debemos proporcionar una humedad de un 60-70%, esta humedad la deberemos aumentar al menos hasta un 75-80% durante la muda para garantizar el éxito de la misma. Una vez finalizada deberemos devolver la humedad a sus niveles normales.

La temperatura: es también un factor a tener en cuenta. Tenemos que procurar que durante el cambio de piel ésta sea constante, con los mismos niveles que ha sido mantenida la araña el resto del año. No deberíamos aumentarla ya que aceleraríamos el secado de la nueva piel. En el caso de B.smithi la temperatura seria de unos 28º-30ºC durante el día y 25ºC por la noche, siendo en la noche cuando suelen mudar aprovechando que en la naturaleza la temperatura es menor y la humedad mas alta (Esta temperatura sólo será válida para B.smithi y alguna otra Brachypelma, no debemos generalizar, cada especie requiere sus grados de humedad y de temperatura. Una T.blondi se vería perjudicada con estos parámetros).

Alimentación después de la muda

No deberemos alimentar a los ejemplares adultos hasta al menos 20 días después de realizar la muda y 5 días para las spiderlings (neonatos). Es posible que acepten alimento antes, pero nos arriesgamos a que pierdan un colmillo o se lesionen una pata intentando huir o capturar al animal al no estar totalmente secas.

Pasado este periodo probaremos a darle un grillo, el cual normalmente aceptarán ansiosas, si no es así lo retíramelos y probaremos al día siguiente.

Complicaciones y soluciones

Cuando las condiciones en las que se realiza la muda no son las adecuadas esto suele desencadenar alguna o varias de estas situaciones:

- Pérdida de uno o varios miembros (falta de humedad).

- Muerte del animal, debido al desgaste sufrido intentando salir de la muda sin éxito (desnutrición).

- Imposibilidad de desprenderse por completo o parcialmente de la muda, producido por los dos factores anteriores o una temperatura excesiva.

Soluciones: Si la encontramos a tiempo mientras realiza la muda y vemos que no puede sacar una o varias patas, debemos aumentar notablemente los factores de humedad y esperar a que ella sola consiga zafarse, si no es suficiente humedecemos la zona donde se encuentran pegadas con agua tibia utilizando un pincel e intentamos retirar la parte de muda que ha quedado pegada. Si con esto no es suficiente podremos añadir, al agua, glicerina o aceite y probar de nuevo. Cuando nada de esto funcione dejaremos que el animal se las apañe solo. Si después de dos semanas sigue encajado en la muda debemos amputar la pata, es una operación complicada y peligrosa sobre todo en ejemplares agresivos. Cogeremos unas tijeras y cortaremos entre el tróncater y la cadera, para detener la perdida de hemolinfa; existen varios métodos, podemos taponar la herida con cualquiera de los siguientes metodos: nitrato de plata, papel de fumar, vaselina, azúcar glasé, cola epoxídica o un par de gotas de cera (tiradas desde una altura suficiente para que la araña no se queme y sufra aún más de lo necesario).

Otro caso muy común es que la araña se quede pegada por la parte del abdomen a la muda (que fue el caso de Kiki, y tuve que operar), normalmente esto no suele ocasionar grandes problemas ya que la araña será capaz de desprenderse por ella misma, si no es asi, no debemos nunca tirar debido a la fragilidad de la piel abdominal, con unas tijeras cortaremos el resto de la muda (en caso de estar entera) dejando la parte pegada en la araña y quitando el resto, confiaremos en que se desprenda sola o se solucione en la próxima muda.

Cuando una araña llega a la muda desnutrida poco se puede hacer a parte de subir la humedad y esperar que todo salga bien.

La parte negra de la última foto, es la parte del vientre que no se podía desprender. He cortado cuidadosamente y extraído el exoesqueleto viejo. Me siento tan afortunado en haber sido parte de este proceso, y feliz por la maravilla que supone la vida. Kiki tomará aproximadamente en endurecer su nuevo exoesqueleto un par de días, y aproximadamente 20 días, en volver a comer.

Ya ha amanecido, el proceso duró toda la noche (aproximadamente 6 horas) y mi Kiki descansará todo el día. Yo debo hacer lo mismo. Me voy a la cama. Gracias Dios, por dejarme testificar una vez más lo increíble que es la vida. ¿Quien dijo que crecer no duele?

 

VIERNES FOTOGRÁFICO: EXOESQUELETO, MUDA DE PIEL DE KIKI
2010/02/26

De las 35.000 especies conocidas de arañas, 800 son tarántulas verdaderas, aunque otras especies son semejantes a ellas. Están clasificadas dentro de la familia Theraphosidae. Aunque no tejen telas como otras arañas, las tarántulas pueden producir hilos para varios propósitos, como envolver a sus presas y preparar sus madrigueras. Su vista no es buena, y les sirve básicamente para distinguir las zonas claras de las oscuras. Su principal sentido reside en los vellos que cubren sus cuerpos, con los que detectan vibraciones en el suelo y el aire. Los colores, tamaños y formas varían según la especie.

Ellas mudan su piel con regularidad. Esta piel dura es llamada cutícula o exoesqueleto. Unas dos semanas antes la araña deja de alimentarse, y es usual que hagan una especie de cama con su telaraña y se tiendan en ella de espaldas. En poco tiempo la vieja piel se abre y la araña saldrá de ella con su nueva cutícula, brillante y suave, que crecerá y endurecerá en unos días. Hasta que endurezca no se debe manipular a la araña, pues una leve presión puede deformarla irremediablemente.

Durante la muda se deben retirar todos los animales vivos que se encuentren dentro del terrarium, y el plato de agua debe estar lleno. Es importante recalcar que las arañas no mueren usualmente de espaldas. Si se encuentran en esa posición lo más probable es que estén mudando de piel y no deben ser tocadas. La muda es un proceso difícil para la araña, que se debilita e incluso puede llegar a morir.

Con frecuencia es difícil determinar el sexo de una tarántula hasta que llegue a la edad adulta. Los machos tienen el abdomen más pequeño y las patas más largas que las hembras. En la mayoría de las especies los machos tienen también pequeños espolones en la base del tercer segmento (empezando por la punta) de las patas delanteras; las hembras no tienen tales espolones. Es importante saber el sexo de la tarántula, pues se relaciona con su tiempo de vida. Mientras que las hembras pueden llegar a vivir entre 15 y 20 años con cuidados apropiados, los machos usualmente un año o un año y medio después de haber llegado a la madurez. Claro está que el tiempo de vida es diferente según la especie y los cuidados que se le den a esta mascota.

Kiki está en este duro y peligroso proceso. Ella dejó de comer hace poco más de 4 meses. Es difícil crear lazos con reptiles y arácnidos. Pero en este caso, Kiki, todos te queremos, Simona y Félix están ansiosos de que asomes tu aracnidad con tu nuevo exoesqueleto. Kiki jamás aprenderá trucos como los perros, ni cantará como los canarios, pero su sola presencia bastará para llamar la atención. Con los cuidados apropiados se podrá contar así con una mascota silenciosa, fácil de mantener y, sobre todo, fascinante.

Así luce Kiki antes de comenzar el proceso de muda:

Ahora ha tapado su madriguera, con sus hilos, para comenzar ese duro proceso de crecimiento. ¿Quien dijo que crecer no duele?

 


NUEVO NIDO
2009/12/15

He conseguido un nuevo nido para Kiki, y es este… Creo que le ha fascinado, aunque últimamente ande muy de malas, porque se aproxima su muda de piel…

MI SECRETO
2009/11/21

Llevo días creyendo que algo va a suceder. Y eso siempre es una tentativa a la huída. A la repentina y drástica mordida de perro con mandíbula babeante y cuatrocientos kilos de presión. Me levanto semidormido, pensando que hoy puedo recibir una buena noticia. No sucede. Sino que la fría mañana me recuerda lo vulnerable que puedo llegar a ser. Tengo sed y abro una botella de agua. Hay un grillo chirriando en alguna parte de la casa. Oigo su grillar y me desespera. Suena el teléfono. Si no es veneno, también puede ser patada testicular. La mañana avanza sin mucho alboroto. Voy al terrario de Kiki, mi tarántula rosada. Abro y comienzo por sacar el recipiente de agua, los grillos que no ha querido comer y que a fuerza de convivir con ellos he tenido que ponerles nombres. Caín y Abel. Kiki generalmente está tranquila. Su característica es que de pronto, dejar de comer. Por semanas o meses. Con sus doce ojos sólo mira a los grillos y los ignora. La muy digna regresa a su nido, seguramente esperando caviar o langostas. Pero esto es lo que hay. Esto es lo que comes, pienso. Ella camina por mis hombros, por mi espalda. Yo aseo cuidadosamente su terrario. Kiki levanta las dos patas delanteras en señal de defensa. Puede morderme si hago un movimiento brusco. Talla las patas de atrás para soltar sus pelos y encajármelos en la piel. Se ha enojado. Yo también estoy enojado. No debe comerme. Soy muy grande para ella, y si me come, morirá de indigestión. Y no quiero que muera. Así que también levanto la guardia. Su ventaja es que ella está en mi espalda. Mi ventaja es que yo, con anteojos, tengo una mejor visión que ella con sus doce ojos. Me quedo inmóvil. Ella se relaja, quizá sea que reciba las vibraciones de The Cure sonando en el iPod. Ella avanza como seducida hacia mis hombros. Yo pongo la mano (según la recomendación de mi veterinario) y por fin decide subir. Su vida se limita a comer grillos, y quedar inmóvil por horas. A veces está pegada en los cristales de su terrario, como mirándome. Sé muy bien que esto es improbable. Pero me gusta imaginar que ella me observa, tal como lo hace Simona, mi cocker spaniel inglés, o Félix, mi minipantera, por horas. Ellas, mis mascotas, pueden confiar en mí. Yo confío en Simona y hasta en Félix, pero no en Kiki. La quiero sí, como se quiere a una tarántula. Con precauciones y cuidados. Con mentalidad fría, calculadora. Con extremo cuidado. Mi trato es cordial, pero defensivo. Su naturaleza puede traicionar a su calma. Su instinto es más grande que su raciocinio. Así que existe una distancia inevitable entre ella y yo. Mi secreto es no esperar nada de ella, para no decepcionarme. Vale, lo clásico, lo normal, lo de siempre, lo cotidiano, como si se tratara de un humano.

¿PEPE GRILLO EN CASA?
2009/07/28

Esto sucede sólo en épocas de lluvias. Y es cuando puedo inhundar mi casa de grillos. Me gustan. Desde niño me consternaba el canto de los grillos. Me hacía pensar en lugares cálidos y húmedos. En noches de estrellas y mar. Y es que señores, lo grillos me llenan de recuerdos la memoria, de cuando se es infante, y uno no se preocupa de tanto “culo roto” que anda por ahí. Y ahora, cuando llego a casa, puedo encontrarme a un par de grillos andando por mi recámara. Quizá alguno pensará que esto es falta de higiene. Si de algo estoy seguro, es de mi pulcridad. Mi casa siempre está medianamente ordenada. Simona sabe que debe llevar sus juguetes a su cama, y Rocco… bueno Rocco sí que es una facha (Para los que no son lectores asiduos a este blog, Simona es mi perrita, y Rocco mi felino). Pero los grillos me alegran la noche, me arrullan, me hacen pensar siempre en un mundo mejor. Yo en lo personal adoro esta época del año, cuando los grillos entran por mi ventana (que dejo estratégicamente abierta, para que esto suceda).

Pero hoy debo confesar, que ha cambiado un poco mi perspectiva con respecto a este hecho. Y es que ahora existe Kiki, la cabrona de Kiki, que siempre tiene hambre, siempre come… Para una tarántula, lo normal es comer 2 ó 3 grillos por semana. Igual pueden ser pinkis (crías de ratón blanco) o chapulines. Pero Kiki no sabe de límites. Generalmente compro una lata de grillos vivos en +Kota por sólo 2 dólares. Pero de pronto me olvido ir a la tienda y entonces atrapo a alguno de los grillos que entran a mi casa, para beneplácito de la cabrona de Kiki. Y todo marcha bien… todo. Hasta que sucedió algo que estaba fuera de mis posibilidades.

Sucede que fui al terrario de Kiki para ver su actividad. Generalmente este tipo de arácnidos tienden a elevar su actividad por las noches. Lo recomendado es alimentarlas a esas horas, cuando la penumbra avanza, para que vivan con sus ciclos naturales… dormir de día, cazar de noche. Kiki estaba un poco más inquieta de lo habitual. Entonces escuché el canto de un grillo (en mi cabeza, me sonó como el canto del cisne) Y entonces, con mi ya habilidad tan desarrollada para atrapar insectos alcancé, de un sólo movimiento, a un grillo… Pero al atraparlo el grillo no cantó, sino que habló. Y en su lenguaje me decía: “No seas cabrón, soy Pepe Grillo”. Yo quedé mudo. Para los que me conocen, saben que sólo tomo vino en la comida. Es decir, no tengo problemas de alcoholismo, ni drogadicción. Esto estaba sucediendo realmente. ¿Pepe Grillo en casa? Era algo que no sucede todos los días. ¡Juas!

Pero de pronto sonó el despertador… mierda… todo había sido un sueño…

MI TARANTULA BAILA JARABE TAPATIO
2009/07/19

Quizá te pienses que es una más de mis exageraciones. Y no lo es. En verdad, Kiki, mi tarántula, baila Jarabe Tatatío. No sé donde aprendió, pues sus papeles confirman que viene de las tierras de Pablo Neruda. Es decir, de Chile. Y no de Guadalajara. Pero es que cada vez que la saco de su “terrario” para asearlo, ella le da por hacer brinquitos, con zapateado y todo, y es algo que me pone un poco nervioso. Pero ella es así, le gusta lucirse, estirar sus largas piernas y hacerse la bailarina. Yo no entiendo bien del todo porqué sucede. Tal vez sea porque se aproxima su cambio de piel, o sencillamente que al sentir que la tomo con mis manos, le de por hacerse la graciosa.

Algunas de mis teorías consisten en que a fuerza de convivir conmigo, le ha dado por hacerse la bromista. Pero también puede ser que se sienta desplazada, ya que hace algunos días, he terminado una tarántula confeccionada en plata y aluminio. Y las he puesto de frente. La reacción, como era de esperarse, fue de defensa, ella alzó sus patas delanteras, para parecer más grande, clásico comportamiento de este tipo de arácnidos. Y con esto, me daba la aprobación que yo necesitaba para saber que mi tarántula había quedado de alguna forma realista, pues le ha confeccionado con alguna técnica de filigrana ancestral y qué mejor aprobación, que un animal de su misma especie.

Al final de cuentas, creo que únicamente deben ser celos. Pero de igual forma, así seguiremos, ella bailando Jarabe Tapatío, y yo nervioso a que vaya a morderme. No quiero pensar que yo le genero algún tipo de alergia. Tendría que ser lo contrario. Y bueno, sé que existen personas que son alérgicas a mi y tal.

Y mientras ella baila Jarabe Tapatío, yo me voy de casa, bailando Break Dance, haciendo el clásico Moonwalk, como para hacerle entender a la Kiki, que también existen otros pasos de baile que debiera intentar. Cuando mi Tarántula aprenda a hacer el Moonwalk, yo me daré por bien servido… etcétera.

TARANTULAS

KIKI, ESA CHICA TAN MALHUMORADA
2009/06/09

Ya te estarás preguntando ¿Quien es Kiki? ¿Con qué idiotez nos saldra hoy este lacayo? Pues nada, entrando en materia, y para los que me conocen o son asiduos lectores míos, saben que mi vida la comparto con 3 seres extraordinarios: SIMONA, ROCCO y KIKI. ¿Que porqué nunca hablé de Kiki antes? Bien, porque es una chica un tanto malhumorada, inestable, absurda en muchas ocasiones, y sí, un pedazo de cabrona. Había pensado dedicarle un Viernes Fotográfico, pero por causas de fuerza mayor, he sido orillado a hacerlo hoy. Y como buena dama, caprichosa la mayoría de veces, ella presionó tanto para tener un post, que heme aquí, escribiendo de Kiki.

Claro, no estoy hablando de una de mis mejores amigas, sino que estoy hablando de esta hermosa hembra Grammostola Rosea, o mejor conocida como la Tarantula Rosada. Ella vive muy tranquila en su terrario, y yo la observo y la saludo. A veces gastamos el tiempo juntos comiendo ella grillos y yo chapulines (oaxaqueños).

Siempre he tomado las precauciones necesarias para su óptima manipulación. Sé que no debo tomarla cuando está arrinconada, o cuando levanta sus patas delanteras. Debo observar el color de su piel, (esto sólo cuando talla sus patas traseras en su abdomen e inicia la calvicie), pues si el color de su piel comienza a oscurecer, está próxima a su muda. Y esto es doloroso para ella, y gasta mucha energía en ello. Generalmente deja de comer, y debo oscurecer su terrario, o dejar que se meta a su nido, sin hacerle mucho ruido.

Pero sucede que ayer, me disponía alegremente a hacerle una serie de fotos. Entonces comencé a traerla en mi mano, a ponerla sobre mi camiseta y tal. Pero de pronto, la muy cabrona me enterró sus dos colmillos. Duele la mordedura de tarántula, y mucho. Entonces comencé con las convulsiones y los estertetores. Así hasta que morí. Bueno, estoy exagerando, es obvio que no estoy muerto, aunque sé que para muchos esto sería motivo de fiesta. El dolor se parece, para los que lo hayan experimentado, a que tu novia te muerda el pene por accidente, o por perversión. No se lo deseo a nadie, se los juro. Mi pene y yo gozamos de muy buena salud, y somos compañeros en muchas aventuras de índole espiritual (Prometo dedicar un post completo a esto).

Después de un alarido que me dolió hasta donde desemboca mi intestino grueso, regresé a Kiki a su terrario, ¡Mierda! ¿Cómo pude olvidar que está próxima a su muda? Hice un shot de once imágenes. He aquí una muestra:

TARANTULA_04

Después de este suceso que me ha marcado definitivamente en mi vida, regresé a la comodidad de mi computadora, y vale (como podrás imaginar), regresé a leer blogs (Lo mejor que se puede hacer en estos casos es no leer blogs), pero por desgracia, los que ya estamos enganchados jamás dejaremos de estarlo, es como una especie de droga permanente (de las que no se echan en la nariz) de la que nunca podremos escapar, nos persigue, nos acecha. Moriremos leyendo blogs. O eso creemos, luego es cuando descubrimos que también podemos tener vida social. Entonces todo cambia. Supongo.

Tener por amiga a una araña, así como escribir un blog,  es tan triste…

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