Hoy, por algún extraño motivo, me puse a hacer limpieza en mi correo electrónico. Tengo doscientas carpetas con nombres de personas con las que me he escrito a lo largo de los años. Generalmente cuando entro a mi cuenta de Hotmail, veo las carpetas con nombres de personas que he perdido el contacto hace años. Sin embargo nunca he tenido el ánimo de borrar la correspondencia, a menos que sea de gente indeseable.
Me encontré un mail de mi hermana, con el menú de su boda. Parece tan lejano y cercano el tiempo en el que ella se casaba, fuera del país. Siempre tuve los sentimientos encontrados con respecto a eso. Y no por celos de hermano. Sino porque aquella vez, en su boda, yo tenía los recuerdos de cuando éramos niños. Quizá hay muchas cosas que no pude decir, y además no supe decir. Sé que la pasamos genial en su boda. Sin embargo hoy, me llené de nostalgia y los mismos recuerdos recurrentes se me vienen a la cabeza: Yo, siendo niño, feliz.
El tiempo ha pasado, y seguirá pasando, irreconciliablemente. Toda mi vida ha sido tan vertiginosa. He dejado muchas historias atrás. Mucha gente atrás ahora se me confunde con la niebla, o con el olvido. Las etapas en la vida jamás se repiten. Nunca regresa el tiempo. Tampoco las decisiones que tomamos. La vida es cabrona, sí, pero también es linda. La vida que yo tengo, es buena. En unos años, leeré estas palabras y se me llenaran los ojos de agua. O de nubes.
