
Recuerdo una noche en la que mamá preparaba las cosas para salir de viaje. Se sentía una energía de felicidad y optimismo en casa, yo siempre me emocionaba. Nos ponía nuestra ropa en las valijas, y preparaba snacks para ir comiendo por el camino. Nos daba bolsas por si nos mareábamos mi hermana y yo. Quizá tendría unos 7 años. Recuerdo siempre a mamá procurándome, cuidándome. Mamá tiene una sensibilidad extrema. Cosa que yo le heredé. Y por eso tenemos una gran conexión.
Los cuadros más bonitos que he visto son de mamá. Ella es una excelente pintora. No recuerdo a mamá preparando su ropa, ni preparándose un snack. Quizá, y ahora que lo pienso, mamá solo vivía para cuidarnos. Hoy se me llenan mis ojos de agua cuando veo que mamá ha enfermado. Daría mi vida, sin dudarlo, por ella, infinitamente. Dios ha sido bueno conmigo, me ha dado a una gran mujer por madre. Y por ello estoy tan agradecido. Gracias mamá. Te amo.



