
Quizá sea solo el veneno del recuerdo
la soledad fortuita
o el camino desandado
la mano rota
el cuello laberíntico
los ojos espiralizados
las noches plutónicas
pero el silencio avanza en la noche
las sombras son crustáceos
o fotones que se incrustan en las pupilas
ya no queda nada de lo nuestro
solo un cadáver
que se pudre
bajo un sol cansado de ser sol.



