
La levedad
esa patada de tristeza
ese insomnio que asesina
hay viento sideral afuera
cuento las ausencias de tu piel
como un pretexto para llorarte
o invocarte
son pocos los besos
o destellos
hay sed que no se sacia con agua
ni con sexo
a veces solo es mirar por la ventana
y rezar un padre nuestro
o cantar un himno de guerra
lacerar al olvido
enjuagar con luciérnagas al viento
ya que todo
después de ti
es casi negro.



