
Mamá tiene la mirada triste a veces, pero es una gran guerrera. De ella aprendí casi todo lo que sé hacer en la vida, y de mi papá, la otra parte. Yo soy ellos, pero en una copia de mala calidad. En esta foto mamá me tomó de la mano el Miércoles pasado. Como cuando era niño y ella me tomaba de la mano para que yo cruzara la calle, o para llevarme al colegio. Su mano, su cercanía, siempre están llenos de amor. Mamá es mi héroe favorito, mi inspiración, mi fuerza… y el gran amor de mi vida.
Te amo, mamita.



