Para ellos no existe el terror, ni las injusticias. En sus ojos puedo encontrar la belleza de lo simple. Una vida tranquila, no saben nada del miedo que significa salir a la calle y caer en medio de un fuego cruzado por la estúpida guerra que FCH ha iniciado en contra del hampa, con esa estúpida necesidad de legitimizarse cuando no es secreto saber que llegó al poder de la forma indecorosa que lo hizo.
Para ellos no existe la traición, y son ajenos a tanto hijo de puta con los que muchas veces hago negocios, o trabajos. No existe la desesperación de un desempleado, de un campesino, de un niño violado por algún Padre pederasta, no existe el dolor de ser secuestrado, vejado, abandonado, explotado, olvidad; ni las putas cuentas que tenemos que pagar cuando llegan esos sobrecitos con los estados de cuenta. (Cuando escucho la motocicleta del cartero, siento un hoyo en el estómago)
Es decir, en ellos recuerdo mi niñez, cuando todo se reducía a robarme una rebanada del panqueque que mamá había horneado, escuchar la lectura que mamá nos hacía en la sobremesa. Verla con su piel blanquísima, inolvidablemente bella. Ser niño significaba para mí, ser feliz, y ser inocente. Vamos, como lo soy ahora. No quiero jamás traicionar los sueños de niño. Nunca lo hice. Sigo tomando mis colores y pintando como cuando niño. Sigo jugando a los carritos (aunque ya no es tan divertido hacerlo en el tráfico del Periférico). Sigo construyendo “casitas” cuando estoy sentado como hoy, frente al ordenador, haciendo planos y renders. ¿Debo confesarles que aún me gusta jugar al “papá y la mamá”? (Pero la parte en la que los papás se van a la cama).
En fin, en mi casa sólo vivimos 4. Kiki (mi tarántula rosada) Félix (el lindo gatito de la foto) Simona (mi perrita cocker spaniel) y yo. ¿Y porqué una foto de mis mascotas cuando es día del niño? No tengo ni puta idea, pero esto es lo que salió hoy, y no hay más. Forenses, por favor sean felices.

P.D. Feliz día del niño.




Me encanto, son hermosos
Gracias Mariana.