ANIVERSARIO DE BODAS

El amor de mis padres siempre va más allá de cualquier límite. Ellos son una pareja inexplicablemente bella. Nunca pude imaginarme a mamá sin papá, ni a papá sin mamá. Son esa pareja que sobrevive a cualquier calamidad. Han vencido al tiempo, y me han mostrado el camino. Ellos, además de ser mi motivo de inspiración, son mi más claro ejemplo de lo que el amor significa.

Siempre me escucharon, cuando tenía una tontería en la cabeza, una idea. Mamá leyó mis primeros poemas, y sigo sin entender porque no se moría de la risa cuando mis poemas eran tan malos. Cómo me escuchó, o me descubrió tantas veces “practicando” frente al reflejo de los cristales del horno de la cocina como me le iba a declarar a esa niña rubia, con cabello ensortijado llamada Monserrat. Mamá leyendo el poema que le había escrito a esa niña, con lágrimas en los ojos, diciéndome que ahora veía como estaba yo “dejando de ser niño”.

Cuántas veces no me pegaron en la escuela, y mamá, con sus manos tan finas, tan blancas, enseñándome a “boxear” para que pudiera defenderme. Claro que con el tiempo desistió de la idea, al ver que yo era una verdadera bestia para aprender sus técnicas de box. Terminaron metiéndome a una academia de artes marciales, inspirado, claro está, por Karate Kid (que ya había visto más de tres veces.)

Cuando mi hermana sacaba su juego de té, y preparaba la “comidita” (que mamá le había preparado previamente) yo llegaba en mi triciclo imitando a papá llegando del trabajo, y arrasaba con toda la comida y mi hermana se ponía a llorar y mamá “hablaba con nosotros” para que dejáramos de pelear.

Recuerdo que un día le exigí a mi padre un cochecito hot wheels algún fin de semana de shopping, y por alguna razón me dijo que no (raro, que siempre me cumplieron todos y cada uno de mis caprichos). Yo tendría unos 6 años, y le pateé una espinilla a mi padre en un berrinche, que aún me acuerdo y me lleno de vergüenza. Papá se me quedó mirando, ese hombresote que podía cargarme en sus hombros con un solo movimiento, sólo se me quedó mirando. Y yo estaba ahí, llorando, enfrentando a mi padre con mis escasos 70 cms de altura. Papá me dio una nalgada (carajo, yo me hubiera roto la cara), una sola nalgada, de lo más suave. Y caminó muy molesto. Mamá me dio un tirón en la oreja derecha (pudo haber sido la izquierda, el orden de los factores, a estas alturas, no altera el producto) habló conmigo como si yo fuera un adulto (hubiera bastado con una buena tunda, créanme) e hizo que reflexionara en lo mal que había hecho, y me disculpara con mi padre. Creo que a esas alturas, mi padre había olvidado completamente el incidente, y no por falta de interés, y es que señores, los padres olvidan siempre lo mierda que podemos llegar a ser cuando de hacer un berrinche se trata.

Papá dándome dinero para invitar a una niña a por un helado.

Mi padre viajando, desvelándose, trabajando, para darnos una vida digna. Cuántas veces no me acerqué a su restirador para husmear sus escuadras, sus planos, que honestamente no entendía nada, pero me gustaba la forma en que mi padre dibujaba. Mi padre siempre tuvo ese talento para dibujar cualquier cosa. Y ese fue su castigo, porque se veía obligado a hacerme las tareas cuando me pedían dibujar un elefante o un caballo. Yo los hacía, sí, pero parecían cucarachas, o cualquier otra bicho, pero nunca un elefante o un caballo.

Mamá leyéndonos cuentos, haciéndome dormir.

Mis padres dieron sus mejores años para que yo existiera. Para que yo hiciera, creciera, y fuera feliz.

Cuando salíamos de viaje, y llegábamos al hotel, yo vaciaba el servi-bar, y mis papás, me veían como si yo fuera un cachorrito que hiciera puras cosas divertidas. Me toleraban todo. ¿Porqué jamás me habrán corrido de casa?

Cuando los veía tomados de la mano, bebiendo una copa a la orilla de la alberca, y papá tomándonos video, sacándonos fotografías (como si yo fuera la cosa más bella que la haya sucedido en su vida), sabía que no podía haber nada mejor en el mundo, que ellos.

Ellos son para mí la pareja perfecta. Han luchado hombro con hombro, se alegran cuando yo entro a casa, con todas mis nubes y mis mariposas cerebrales (claro que si yo fuera ellos, me asustaría verme entrar a casa). Mi padre me escucha mis proyectos arquitectónicos. ¿Cómo es que puedo impresionarle si el construyó media ciudad?, y yo llego con mis trazos y mis renders, y él se toma el tiempo, y me revisa con su paciencia infinita, y me hace algunas observaciones.

Él a mi edad, ya había hecho un emporio. Yo todavía voy y le pido prestado dinero. Y siempre tienen una sonrisa para mí. Una invitación a comer.

Ellos son mis padres, mis adorados padres. Soy afortunado al tenerles, al haber nacido bajo su cobijo.

Nunca seré los suficientemente digno de tenerlos a mi lado. Son esa pareja que han durado juntos más de 3 décadas. Yo me emociono cuando duro con una chica más de seis meses.

Soy una copia distorsionada y mal hecha de lo que ellos son. Ellos son mis únicos héroes verdaderos. Y les amo por sobretodas las cosas.

Gracias mamá y papá. Gracias por todo. Feliz Aniversario de Bodas.

4 Responses

  1. felicidades, por tener unos padres asi, cuidalos y quierelos, eres una persona muy especial.
    felicidades hermano.

  2. Nunca leí en nadie, tantas palabras de amor para esos seres que le dieron vida a alguien. Eres el hijo perfecto para unos padres amorosos como los que te ha regalado la vida. Te mando un abrazo fraternal.

    • Gracias Fátima… Eres un encanto…

  3. […] ANIVERSARIO DE BODAS | M2ATK ANIVERSARIO DE BODAS | M2ATK […]

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