Anoche cogí un lápiz y escribí esto:
“El diálogo más interesante entre una marmota y el peregrino errante nunca se dió, sencillamente porque la marmota no habla, y el peregrino errante no era más que un ente producto de mi imaginación”
No pude escribir más. Me fui a la cama después de encender el Ipod escuchando G-Stone Book de Kruder and Dorfmeister. En la mañana descubrí que tenía un dolor en la entrepierna. Me dolía sin dolerme, como esos dolores musculares que no tiene explicación alguna. Quizá porque dormiste en una mala posición, o porque el estrés te va mermando de a poco. Entonces fue cuando recordé que soñé al peregrino errante y a la marmota. Aquí describo brevemente mi sueño…
“Se acercó el peregino errante y antes de que pudiera hacer cualquier movimiento me pateó las pelotas mientras decía: ‘Vamos a ver si de verdad soy sólo un producto de tu imaginación, hijo de la chingada’. Yo me doblaba del dolor mientras la marmota, acicalándose en un rincón, decía: ‘ Y yo sí hablo pendejo’.”
JjajjAJjajJA! =D