PUTA TRISTEZA

2009/11/09 - Leave a Response

La migraña me ha dejado agotado. Tengo la sensación de haber luchado toda la noche con demonios y dragones. Siento un agotamiento total, los ojos inflamados de tanto soñar pesadillas. El oscuro laberinto es el camino a la paz. Tengo dolor de estómago. La depresión puede ser un arma letal. Lo reconozco. Y aún con la mirada borrosa me levanto. Enciendo las luces que acompañan mi agonía temporal. No entiendo qué pasa. Siento un nudo en la garganta y lloro. Pero esta tristeza me es ajena. No es mi estado de ánimo normal. ¿O sí? No es bueno profetizar en domingo. Quizá lo más sensato es quedarme en la terraza con el saxofón en la mano. Enciendo la cafetera para calentar agua. El mate es una alternativa de fuga, o de reconciliación. La quietud de la noche me regocija. Las estrellas titilantes me avisan que estoy vivo. Tomo una a una todas mis notas, repaso algunos versos de Ezra Pound, de Dylan Thomas, de Hölderlin. ¿Porqué mierda tengo un poemario de Karol Wojtyla entre mis manos? Sigo pensando que Tom Kunding, Rick Joy y Sami Rintala son mis arquitectos favoritos. Me produce una tristeza infinita saber que Mario Benedetti sigue muerto. O mi tío, que murió con tantos sueños inconclusos. Amanece el lunes, yo tengo frío. Tomo la primera piedra, para lapidar a esta puta tristeza.

IMPOTENCIA

2009/11/07 - Leave a Response

Entrada la madrugada, con la lucidez reducida a escombros, sintiéndome más vacío que un cerebro roto, con taquicardia en los muslos y veneno en el cabello, intento conciliar el sueño. Los ojos los tengo llagados de tanto mirar por la ventana, me siento nauseabundo, putrefacto, como un suicida.

Los rumores me indican que la felicidad se encuentra en mi bolsita de mate, pero no me decido a fornicar con la nada, tengo la sensación de pisar vidrios de color verde, las heridas metafísicas se van abriendo camino en el grito que ya ni siquera pronuncio. Discutir por nimiedades me agota el espíritu, la brutalidad de los hechos me tienen sentado en la cama, con los pies helados colgando como si fueran dos judíos en la horca.

Amanece de a poco, hay algoritmos que se repiten con exactitud, los fotones comienzan a incrustarse en mis pupilas dilatadas, el cuerpo comienza a tomar la calma, tengo la boca pegajosa, las sienes inflamadas, y aún no dejo de babear.

VIERNES FOTOGRÁFICO: TEHUECO

2009/11/06 - Leave a Response

Red Mask

Salimos de Guadalajara por carretera en un viaje que a mi parecer sería uno de los más coloridos que he tenido en toda mi vida. El calor era evidente, la selección musical se limitaba a lo que el Mini Disc (en aquel entonces no tenía iPod) traía: Soda Stereo, Saint Germain, Chopin, Depeche Mode, Keith Jarret, Trilok Gurtu, Muse, Radiohead, Rachmaninoff, Control Machete, y los Tigres del Norte. Cruzamos Colima, Nayarit e hicimos la primera escala en Mazatlán. Particularmente me sentía agotado, así que decidimos hospedarnos, y después de una noche de vino y excesos, continuamos hasta los Mochis. Mi equipo eran dos cámaras de 35 mm. Una Canon Rebel, y una Nikon N90. Ya por la noche llegamos al Fuerte de Sinaloa. (Dedicaré un post completo a este pueblo mágico). A escasos 25 kms del Fuerte, llegamos a Tehueco. La particularidad de este pueblo y de esta vieja tradición, se remonta a la época de la colonización. Las fiestas de los indígenas del lugar, se fusionaron con la Semana Santa cristiana. Nadie habla español, salvo el profesor que me había invitado, un antropólogo serio, y amable. Estos danzantes se atavían con máscaras confeccionadas con piel de gato, y/o madera. Ellos bailan 3 días sin parar (día y noche) a partir del Jueves Santo. Todos los indígenas que viajan desde sus comunidades, cruzando por lancha el Río Tehueco, llegan a este festejo. Descubrí que están fuertemente influenciados por los indígenas de Chihuahua (seguramente por la cercanía) y muchas veces pensé en la Danza del Venado. Se hacen llamar Judíos (un poco en burla, ya que siempre fueron considerados paganos por los monjes franciscanos y jesuitas que llegaron al Fuerte). Y siempre tuve esa extraña sensación de que el tiempo se había detenido en ese lugar, en donde no había turismo, y los únicos “blancos” éramos nosotros. Ésta es pues, La Danza de los Judíos.

Aquí puedes encontrar el proyecto piloto, con música original de ellos, y una serie de diapositivas que hice para su difusión. Y como es propio de nuestros países latinoamericanos, nadie estuvo interesado en comprar el proyecto… Puedes entrar AQUÍ para ver la galería, y ACÁ para ver el clip de video.

LA HORA AZUL

2009/11/05 - Leave a Response

Hora Azul

Detengo el auto un momento. Las nubes parecen pinceladas de un cuadro del atribulado de Van Gogh. Al frente encuentro un cerro con las luces que ha encendido la ciudad. Es la hora azul, la hora en que el sol se ha ocultado de a poco, y comienza la penumbra. Aún no está la negrura de la noche, me percato de ello cuando extiendo mis brazos y parecen bañados de una tenue luz azul. La atmósfera es tan extraña, las aves parecen confundirse. Me quedo un poco quieto, con las manos al volante, mientras pienso en la hora azul. Es la hora en que los dioses se confunden. Y en ese extraño aletargo, cualquier deseo podría ser cumplido, obviamente por error. Me gustaría conocer a dios, y charlar con él. Preguntarle sus secretos, sus manías, sus sueños. Poder entender sus métodos. Cerrar los ojos sin que me asalten las imágenes de niños muriendo en África, Asia, Medio Oriente, América Latina. Me gustaría que dios moviera uno de sus dedos y aplastara a tanto hijo de puta. Sigo pensando que la pobreza no es natural, y me lleno de rabia al pensar que unos cuántos tienen el poder para decidir la tragedia de otros. ¿Cómo dormir tan tranquilo, sabiendo que la tercera parte de la población mundial está sufriendo alguna clase de injusticia? Pero el frío y el reloj me indican que debo continuar camino. Vuelvo a encender mi auto y avanzo hacia la negra noche, en donde dios parece dormir sin inmutarse mucho de ello. Todos los dioses han recobrado la cordura, el mundo sigue girando, y yo me siento un poco mareado.

ESTA HERMOSO TU PENE

2009/11/04 - Leave a Response

Pet Society es una de las miles de aplicaciones que existen en Facebook. ¿En qué consiste? En crear una mascota virtual. Después de crear a mi mascota, no sabía qué nombre ponerle.

Chat Felicidad

En fin, este post va para ti Feli….

ELLA ES INOCENTE

2009/11/03 - Leave a Response

SIMONA

Además de la noche, también está la luna. El frío me despierta cierta nostalgia por el sol. Cuando enciendo la calefacción también veo como Simona se levanta por la ventanilla pegando su nariz al vidrio, fascinada y curiosa por el paisaje urbano que se va descubriendo en la medida que yo acelero. Con sus orejas largas y su pelaje oscuro, parada en dos patas, Simona va llenándose de calle su mirada. En su mundo no cabe un misil. Ella no sabe del terror, del pánico, de las cuentas vencidas, de las muertes por asfixia, de torturas, de secuestros. Ella no encuentra diferencias sociales, no distingue los tonos de piel, no sabe de pobreza, depresiones, suicidios, hambruna, ni de guerra. En su mundo no existen los políticos, no existen policías, ni la moda. Ella se emociona con un paseo en auto, por correr en el parque, por una golosina, cuando llego a casa. Se esconde cuando debo bañarla, o cuando descubro que me ha robado un calcetín. Ella solo sabe de lealtad, de dar amor, de ladrar cuando me siente en peligro. En su mundo no cabe un helicóptero o un bombardero. Ella está exenta de la injusticia, del racismo. Ella es ajena a todo esto. Ella es inocente.

NOCHE DE BRUJAS

2009/11/02 - Leave a Response

Hay luna llena, me di cuento de ello cuando las nubes testificaban con hilos de plata su presencia. Sé que arriba de mi ser hay millones de asteroides amenazando la vida, tal y como la concebimos. La calle estaba atestada por hordas de niño y adultos disfrazados al puro estilo halloween yankee. Descubro que la temperatura ha descendido considerablemente, porque mi nariz está roja y helada. Me encabrona que haya tanta pobreza en mi amada América Latina. La pobreza no es natural. Es otro invento del hombre. Eso me enferma. Estamos hechos de la misma materia. Somos el mismo saco de vísceras, con diferentes envolturas. No soy superior al indígena que me sonrió esta mañana, cuando le di la mano porque me contó la historia de sus amados muertos. Ni tampoco es superior ese hijo de puta que casi atropella a los niños que pedían una moneda en el semáforo. Somos los hombres de maíz. Aún tenemos la esperanza, de cómo cuando se nació el mundo, que la pelea que no se llueve para aliviar a la tierra es inútil. La tierra está dolida. La noche avanza proporcionalmente a mi desvelo. Saco un cigarro para hacer más llevadero el frío que comienza a calarme los huesos. La señora que abraza al nene en la mitad de la noche, no está pidiendo un dulce. Ella pide una oportunidad. Aquel niño que avanza con su calabaza de plástico, está intentando soñar. Preservar sus sueños aún y pese a su entorno. En México es día de muertos. Hay muchos cadáveres que deambulan por las calles de la ciudad. Muchos muertos en vida. Me enferma como la señora que me mueve las nalgas y me coquetea, hace unos minutos le ha gritado a su sirvienta que no sirve para nada. Los políticos se siguen enriqueciendo en la medida que empobrecen a sus pueblos. Hemos perdido la sensibilidad del dolor ajeno. Hemos perdido la calma, y las buenas costumbres. No quiero traicionar mis sueños de niño. Aún no me arrepiento de seguir haciendo dibujitos, o de vivir en la manera en que vivo. Me duele mi gente, mi sangre, mi pueblo. Me duele tanto en lo que nos hemos convertido. Somos incapaces de ayudarnos, de extender las esperanzas. Estamos destinados al fracaso. Si dios se disfrazara de alivio y aliviara al doliente y dolido dolor de la tierra, yo le daría todos mis dulces.

SALIR DEL PASO

2009/11/01 - Leave a Response

Ayer llovía. Me di cuenta que caían las primeras gotas cuando salí de casa. Mi coche se había averiado, así que tenía que recogerlo. El mecánico es un tipo que siempre intenta hacerse el simpático. Yo lo escucho con la paciencia de un monasterio. A veces sonrío a destiempo. Como cuando me dijo que su madre había muerto. Yo estaba pensando en que las primeras gotas de lluvia se aceleraban vertiginosamente, y que la llovizna en cualquier momento se convertiría en aguacero. Entonces lo volteé a ver y sonreí. Después lo miré de reojo. Él sé quedó estático.

— Somos pocos, pero locos —le dije.

Creí que había contado cualquier cosa y yo dije cualquier idiotez. Después torpemente quise arreglar la situación. Pero ya era tarde. Vi que me miraba con resentimiento. Sin embargo tengo una habilidad para hacer sonreír a la gente, para reparar el mal. Le dije que era mejor hablar de otras cosas antes que ponernos a llorar. Que nunca tengo una palabra puntual para un deceso, pero que mi corazón estaba con él. Salí del paso.

Entonces suena mi teléfono. Escogí como ringtone algo de David Alvarado. Tengo dos opciones, bailar la canción o contestar. Contesto. Si me pongo a bailar, mi mecánico se podría pensar cualquier cosa. La lluvia cae insistentemente. Pienso que si mi auto no se hubiera averiado, no me hubiera enterado de la muerte de esta señora desconocida. Pero la lluvia comienza a hacer estragos en mi ropa. Tengo frío. Regreso a casa y mi teléfono vuelve a sonar. Esta vez bailo, el mecánico se ha quedado atrás.

FELIZ DE NO LLAMARME JOSEPH RATZINGER

2009/10/31 - Leave a Response

Hoy que desperté, me di cuenta que estaba agradecido de no llamarme Joseph Ratzinger. Eso me produce la paz necesaria para seguir despierto. Busco un cigarrillo pero también busco la manera de no pensar en cosas que no tienen sentido. Cuando suena el teléfono siempre quiero no contestar. Es un instinto. Y no logro entender porqué. Tengo la boca seca. Intento levantarme y el dolor en el lumbar me recuerda que aún no estoy recuperado. Tengo que levantarme, y me levanto. Enciendo la cafetera y tal. Es sábado. El día que más me gusta de la semana. Si un día mi asesino llega a casa, agradecería que fuera un domingo por la noche. Enciendo mi iPod. Cebo el mate. Lentamente amanece, con la vertiginosidad de un gusano de color violeta. Llevo más de tres días sin afeitarme, y aunque la barba me sale un tanto interesante, es momento de sacarla. Pero con el mate me siento tan bien. Podría estar horas y horas, frente a cualquier libro, mate en mano, encendiendo los cigarros de la felicidad. Estiro los brazos. Siempre existe un placer inexplicable cuando estiro las extremidades de mi cuerpo. Me gusta escribir. Tengo sueño, y cuando tengo sueño me gusta dormir. Pero esta vez no regreso a la cama. Esta vez estoy feliz de no llamarme Joseph Ratzinger.

VIERNES FOTOGRÁFICO: MERCADO

2009/10/30 - Leave a Response

Amanece con el olor de la leña y el bullicio. Los cientos de ojos escrutadores que encuentro a mi andar, tienen un brillo especial. Las arrugas de los ancianos me hacen pensar en el tiempo que no perdona ni un minuto. Es una mañana solemne. Había llovido la noche anterior con redoblantes gotas que no me dejaban dormir. La atmósfera es húmeda. El empedrado de la calle, la sinuosidad de los caminos, parecen detener al tiempo en una bocanada. Cómo quisiera encontrarme a dios cuesta abajo. Vendiendo almas o pedazos de cielo. Es un mercado en Cuetzalan, Puebla. Aún sigo deseando estar ahí.